martes, 19 de marzo de 2013

Madrileños y alrededores ¿Por qué llamamos "mini" al vaso de 750 ml?

martes, 19 de marzo de 2013

Este tema siempre surge cuando nos juntamos con otras personas que nos son del centro de la península y procedemos a comprar este mítico recipiente relleno normalmente de cerveza o kalimotxo.

¿por qué lo llamáis minis? Yo pensé que era un chupito. Pues nosotros lo llamamos macetas, o cachis...

Pues bien, hoy os contaré una historia que me ha convencido aunque no deje de ser una leyenda como tantas otras.

En primer lugar vamos a hacer una separación geográfica de cómo denominamos normalmente a este recipiente en las distintas zonas de España:

En Galicia, Asturias, Cantabria, Pais Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña, mas algunas provincias del norte de Castilla y León: Cachi o Katxi

En el resto de Castilla y León, sur de Aragón, Madrid, Valencia, Murcia, Baleares y Castilla la Mancha: Mini

En Andalucía y Extremadura: Maceta

El origen del "mini"

Para comenzar con la historia, debemos situarnos en una época que se vivió con mucha intensidad en Madrid, la llamada Movida Madrileña, que comenzó durante los primeros años de la transición y que se prolongó hasta mediados de los ochenta.

Entre los centenares de bares míticos de esta época, hoy vamos a destacar el que nos concierne, El Macetero.

El Macetero estaba situado en la calle del Arcipreste de hita nº1 (sigue abierto en la actualidad) y acudían los universitarios que salían de Ciudad Universitaria para tomar unas cervezas y calimochos. Lo curioso de este bar era que cada recipiente recibía un nombre diferente según su tamaño, desde "La gran Maceta" (12 litros), pasando por "El licenciado", "Universitario", "Graduado"...hasta llegar al del menor tamaño, llamado "El mínimo" con 750 ml. Esta medida fue adquiriendo cada vez más popularidad y se fue conociendo coloquialmente como "mini", de ahí que haya llegado con este nombre a nuestros tiempos.

Muchas gracias a JJ. Asensio por proponernos nuevamente un tema tan curioso que ballesterizar




viernes, 6 de mayo de 2011

El Bourbon y los Borbones

viernes, 6 de mayo de 2011
¿Qué tiene que ver la bebida americana denominada Bourbon con la dinastía de los Borbones? Sigamos leyendo para descubrirlo...

Todo comenzó en el año 1777. En este año los recién nacidos Estados Unidos adoptaron las barras y las estrellas como la bandera del Congreso Nacional. Durante dicho año, el presidente George Washington demandó más licor para sus tropas aludiendo al buen resultado que el consumo moderado de alcohol producía en su ejército.

Pues bien, unos años más tarde, en 1783, apareció la primera destilería comercial registrada, y fue puesta en marcha por Evan Williams en la localidad de Louisville, en Kentucky. Un par de años más tarde, en 1785, las autoridades comenzaron a promocionar la destilación.

Thomas Jefferson, gobernador de Virginia durante los años anteriores a su mandando como presidente de los EEUU, ofreció lotes de 15 hectáreas de tierra en Kentucky, habitadas en ese momento por los "temibles" indios, a quienes instalaran allí su vivienda y cultivaran maíz. Esto provoca un grave problema. Esta superficie producía demasiado cultivo para alimentar a una única familia y con los medios de transporte tan precarios de la época, no eran capaces de comercializar el excedente.

La destilación del whiskey (whisky americano), utilizando todo ese excendente de maíz, fue capaz de resolver el problema, representando además un gran aporte financiero para EEUU. 

En ese mismo año, el gobierno americano, agradeciendo la ayuda recibida durante la Guerra de la Independencia contra Gran Bretaña, utilizó nombres franceses para denominar algunos condados en los que fue dividido el territorio. Uno de estos condados, el que actualmente es conocido como Kentucky, fue llamado Bourbon en honor de la familia real frances, los Borbones, y del rey de Francia, Luis XV. 

Debido a la gran concentración de destilerías situadas en dicho condado, el whiskey de cereal producido en estas tierras paso a ser conocido como en la actualidad: El Bourbon.

Para terminar, diremos que, según la ley estadounidense actual, el bourbon whiskey debe ser elaborado a base de maíz por lo menos en una concentración entre el 50% y, generalmente, al 70%. Otros ingredientes añadidos son, típicamente: el trigo, centeno o cebada malteada.

Fuentes:



viernes, 18 de febrero de 2011

¿Qué son los sulfitos del vino?

viernes, 18 de febrero de 2011
En muchas botellas de vino actuales nos podemos encontrar en la etiqueta con el siguiente texto: "Contiene sulfitos". ¿Qué quiere decir? ¿Siempre ha aparecido? ¿Es algo malo? Hoy veremos la verdad sobre los dichosos sulfitos.

Para empezar, diremos que dicha etiqueta aparece en la mayoría de los vinos que compramos y la razón es que, desde que se aprobó la Directiva Comunitaria 2003/89/CE, es obligatorio que conste en las etiquetas de la botellas de vino cuando el nivel de sulfitos se encuentre en concentraciones de más de 10 mg/litro, ya que se debe indicar cualquier ingrediente con capacidad alérgena y es el caso de los sulfitos, que pueden afectar a las personas que tienen asma.


Los sulfitos o anhídrido sulfuroso se encuentran de forma natural en el vino en bajos niveles, pero posteriormente suelen añadir más para una mejor conservación del vino. Esta práctica se viene realizando desde hace siglos y su finalidad es la conservación del vino, inhibe bacterias y mohos, evita la oxidación del vino, preservando el aroma y frescor. Según los viticultores, sin este aditivo no se podría garantizar la calidad del vino.

Aún así, algunas marcas indican claramente en sus etiquetas que no añaden sulfitos a sus productos, como vemos en la siguiente imagen:


Un exceso de sulfitos en el vino también empeora su calidad, pierde color, toma un olor picante y altera su sabor, por esta razón se puede confiar en que no administrarán más de lo necesario, pues el vino perdería calidad. Para saber la cantidad que deben aplicar, primero medirán el sulfuroso que de forma natural ya se encuentra en el vino.

Con el poco tiempo que hace que las etiquetas de los vinos deben contar con la leyenda “contiene sulfitos”, todavía causa desconfianza al consumidor que los desconoce, ya que piensa que antes no los llevaba y que son perjudiciales para la salud, pero hasta el momento, se conoce que no lo son, aunque encontramos a faltar que muestren la cantidad de sulfitos contenidos en la botella. Lo que sabemos es que los vinos, cuanto más dulces, más sulfitos contienen. Los blancos y los rosados tienen más que los tintos.

Para terminar, también se dice que los sulfitos son los responsables de que el vino dé dolor de cabeza, aunque aún no ha aparecido ningún estudio que lo demuestre.

Fuentes:
http://www.directoalpaladar.com/enologia/vinos-que-contienen-sulfitos
http://www.frenchscout.com/

Fuentes de imagen: http://cocinaconpoco.com/



lunes, 10 de enero de 2011

¿Cuando "caduca" el vino?

lunes, 10 de enero de 2011
Hablando con propiedad, no tiene fecha de caducidad. Según la norma general de etiquetado (Real Decreto 1334/1999), en todo producto alimenticio figurará la fecha de duración mínima o, en su caso, la fecha de caducidad, pero hay varios productos que quedan excluidos de esta norma, entre ellos, y los que nos afectan en esta entrada:
Vinos, vinagres y otras bebidas alcohólicas hechas a base de uva o mostos de uva.

El vino es como un ser vivo. Una vez embotellado no se paraliza su evolución. Sigue un curso de vida con una serie de reacciones lentas pero notorias. En algunos casos va mejorando, en otros va en declive. Como ser vivo que es hay que poder valorar cual es el momento óptimo para ser consumido y cuando empieza su declive. En definitiva, saber hasta cuando puedo guardar el vino.

Los vinos pasan por diferentes etapas en su vida:

  • Nacimiento.
  • Juventud.
  • Madurez.
  • Vejez.
  • Declive.

En todas las etapas existe un tiempo de consumo óptimo. Los enólogos juegan un papel muy importante a la hora de definir el tipo de vino y el tiempo que va a durar. La vida de un vino más larga o menos dependerá de varios factores, que siempre hay que tener en cuenta para darle el trato que le corresponde a cada uno:

Muy importante es conocer el proceso utilizado para su elaboración dentro de cada uno de los tipos de vinos que podemos encontrar en el mercado, (tintos, rosados, blancos, generosos, especiales…), y el destino que se les asigna, jóvenes, crianzas, reservas o gran reservas.
Otro factor de gran importancia es la variedad de uva empleada para su producción. Unos tipos tienen poco potencial para aguantar el paso del tiempo, otras por sus características tienen más poder para resistir el paso de los años. El estado de madurez en el momento de la vendimia marca también el carácter del vino.
El envejecimiento en madera también influye de una forma directa en su longevidad. El tiempo que permanezcan en contacto con la barrica define en parte su vida.
Todos estos factores intervienen de una forma directa en la vida del vino. Cabe recordar que para la conservación de los vinos es necesario tener un lugar adecuado que reúna una serie de condiciones para que favorezcan su evolución. (Ver la publicación del día 14-2-08 sobre la conservación de los vinos en la bodega.)

Vinos blancos.
Los vinos blancos afrutados suelen ser jóvenes. No han pasado por ningún proceso de crianza en madera y ello comporta que su vida sea más corta. Generalmente pueden ser consumidos a los tres meses de su elaboración. 
Que su vida es relativamente corta se puede comprobar en cata, donde podemos apreciar la perdida de su frutosidad y viveza. Podríamos decir que el vino ha evolucionado o perdido su carácter, siendo aun apto para el consumo, pero sin las virtudes que lo definen. 
La variedad de uva, como antes se ha comentado, también influirá en su más o menos longevidad.
Los blancos fermentados o criados durante un tiempo en barrica, se nutren de los taninos que desprende el roble y estos ayudan a alargar su vida. Incluso son vinos que cuando salen al mercado necesitan un tiempo de reposo para poder llegar a su momento óptimo de consumo. Necesitan madurar.

Vinos rosados
Los rosados son vinos que, como los blancos, se consumen por lo general jóvenes, es decir, los podemos consumir al poco tiempo de su elaboración como he mencionado anteriormente a los tres meses (aproximadamente). 
Pasado un año suelen perder su intensidad afrutada y gana en aromas ajerezados. El color también pierde aquella viveza rosada que poseen al principio convirtiéndose en un color anaranjado. Siempre encontramos excepciones, los cuales duran más de dos años. Aunque no sea muy habitual encontrarnos rosados con crianza en el mercado existen. Estos tienen una vida algo más larga.

Vinos tintos
En los vinos tintos es quizás donde podemos hacer más diferenciación en su vida, dependiendo del tiempo de crianza que se hayan sometido. 
Los tintos jóvenes los podemos dividir en dos categorías: 
  1. Los cosecheros: que son vinos con un proceso de elaboración especial (generalmente por maceración carbónica) que salen al mercado al poco tiempo, entre el mes de noviembre y diciembre, y se deben consumir jóvenes al año prácticamente han perdido sus principales características y evidentemente su personalidad. (Beaujolais Noveau, cosecheros alaveses…).
  2. Los tintos jóvenes: son aquellos vinos que han tenido un proceso de elaboración tradicional y salen al mercado +/- a los seis meses. Tienen una vida algo más larga que los cosecheros, entre dos y tres años.

Los tintos de crianza han pasado un periodo de envejecimiento en barrica y otro en botella y salen al mercado a los dos años de la elaboración. Pueden ser consumidos a la salida al mercado aunque es aconsejable, para consumirlos en su momento óptimo, guardarlos dos años aproximadamente. Durante este tiempo el vino se afina y no son tan duros. Estos duran entre tres y cinco años después de la puesta en el mercado. Siempre hay que tener en cuenta que la vida del vino depende en gran parte del tipo propiamente dicho y de la variedad de uva utilizada en la elaboración.

Los vinos que llevan la mención de reserva, han tenido un proceso mas largo de envejecimiento. Un año en barrica y dos en botella como mínimo. 
Necesitan un reposo más largo para que resulten finos en el paladar, al principio son tánicos y algo duros y con el tiempo se suavizan. Su momento óptimo de consumo, aunque influye como siempre el año climatológico (añada) y la variedad de uva utilizada, varía entre el cuarto y séptimo año de vida, aguantando perfectamente los diez años. Es aconsejable realizar catas de vez en cuando para ver realmente cual es su evolución.

Cuando hablamos de vinos gran reserva, estamos hablando de palabras mayores. Estos permanecen en barrica dos años y tres en botella, es decir, salen al mercado a los cinco años de su elaboración. Son vinos que se aconseja  consumirlos entre los seis y diez años, siempre teniendo en cuenta el factor añada y la variedad de uva empleada. Pueden aguantar perfectamente de quince a veinte años. Algunos superan esta edad con creces y otros se quedan cortos. Tanto las bodegas como las guías de vinos nos pueden ayudar a la hora de tomar la decisión más adecuada y realizar catas de forma periódica para ver cual es su evolución.

En definitiva, cada vino, cuando sale al mercado, tiene una curva de vida ya marcada. Unos tienen menos aguante y otros, por sus características, pueden permanecer más tiempo en el mercado pero nadie marcará una fecha de caducidad.

No hay que caer en el error de guardar un vino joven para que se convierta en un reserva, lo que conseguiremos será un vino en mal estado.

Muchísimas gracias Ricardo G. por proponernos este nuevo tema y esperamos que se hayan resuelto tus dudas.

Leído en:
http://www.gestionrestaurantes.com/


y completado por:
http://www.verema.com/
http://es.answers.yahoo.com/
http://www.consumer.es/
http://www.restaurantesgallegos.com/



miércoles, 5 de enero de 2011

Dom Perignon y las burbujas del champán

miércoles, 5 de enero de 2011
Antes de comenzar, aclaremos algo. Champagne, antes que el vino espumoso por excelencia, es una región de Francia (Champagne-Ardenne) que abarca 34.500 hectareas. La región da nombre a la AOC (Apellation d´Origine Contrôlée) o Denominación de Origen Controlada. Esto estipula que ningún otro vino o región en el mundo puede usar la palabra Champagne en la etiqueta. La AOC especifica entre otras cosas los tres únicos tipos de uva que pueden usar los productores (Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier). Si el vino no es de Champagne, es un espumoso pero no un champagne.


La historia de las burbujas que podemos disfrutar hoy en día es relativamente reciente. Es decir, el vino ha estado presente en las actividades humanas desde hace milenios. Y si bien es cierto que muchas veces este vino pasaba por una segunda fermentación, que generaba burbujas, esto ocurría espontáneamente y estaba relacionado con las estaciones y los cambios de temperaturas, no con el proceso de vinificación en sí.


No es sino hasta principios del Siglo XVIII cuando se comienza a dar relevancia al hecho de que el vino de algunas cosechas, con el aumento de las temperaturas al final del invierno y comienzo de la primavera, hacía estallar las botellas de un monje benedictino. Este monje, cuidador y bodeguero de la abadía de Hautvillers, en la región de Champagne, se llamaba Dom Pierre Perignon (1638-1715). Dom Perignon tenía treinta años de edad cuando llegó a la abadía, en 1668, con la misión de levantar el monasterio que estaba casi en ruinas. Sabía que la reconstrucción de Hautvillers dependía de la resurrección de sus antes famosos viñedos y vinos.

Dom Perignon dedicó cuarenta y siete años a lograr los que él llamaba “los mejores vinos del mundo”. Logró muchos avances en el proceso de vinificación y viticultura. Sin embargo, veía como algunas cosechas luego de embotellarlas hacían explotar las botellas después del invierno. Esto resultaba bastante frustrante, por lo que dedicó buena parte de su vida a eliminar las burbujas de sus vinos, que consideraba una imperfección.

El Champagne era el vino de moda, el preferido por el Rey Sol, Luis XIV. Pero no era el mismo Champagne de hoy en día. De hecho, era un vino tranquilo y tinto claro, hecho a partir de Pinot Noir, al menos era tranquilo hasta la primavera cuando comenzaba a burbujear. Entonces, la mayor parte del vino que producía Dom Perignon era vino tinto.

Aunque se le atribuye el descubrimiento del proceso de vinificación de espumosos a Dom Perignon, el origen de las burbujas era un misterio por lo que resultaban casi incontrolables. No existió una receta exacta para lograr las burbujas hasta que, en 1801, Jean-Antoine Chaptal logra cuantificar el azúcar añadido y hasta que, en 1857, Louis Pasteur identifica la función clave de la levadura en la fermentación alcohólica.

Lo que sí queda claro es que en lugar de resignarse a ver el producto de un año de trabajo perderse explosión tras explosión, Dom Perignon hace algunos cambios en el proceso de embotellado:

Dom Perignon comienza a usar el cristal inglés para embotellar su vino y, además, agrega dos elementos claves a la ecuación: el corcho para tapar las botellas, una práctica antigua que había caído en desuso, y el amarre con alambre. Estos son dos de entre los muchos aportes importantes del monje francés a la industria del vino y del vino espumoso.

Fuentes:
Parra, A. (1994). Todo sobre el cava. Temas de Hoy.
http://es.wikipedia.org




martes, 21 de septiembre de 2010

¿Cómo se descafeínan los granos de café?

martes, 21 de septiembre de 2010
La cafeína es la droga de consumo más popular en todo el mundo. Se estima que una persona consume en promedio 70 mg diarios de cafeina. El café es el producto con más porcentaje de cafeína en su contenido (hasta un 54%) y aún así se las han arreglado para encontrar procesos que eliminen prácticamente en su totalidad la cafeína de los granos de café. Hoy veremos los tres sistemas de descafeinización más utilizados en la actualidad.

Las diferencias entre los diferentes métodos de descafeinización radican en el tipo de agentes descafeinantes utilizados y sus propiedades especificas para extraer la cafeína de los granos. Puede parece un lenguaje un poco técnico pero la idea queda clara.


Descafeinización por agua:

En muchos aspectos, la descafeinización a través de agua es el método más natural de extraer la cafeína. Se consigue mediante extracciones sucesivas de los granos de café previamente humectados con extracto de café verde libre de cafeína. La separación de la cafeína del extracto líquido se logra mediante el uso de absorbentes como el carbón activo o resinas de intercambio iónico o incluso por extracción líquido-líquido con disolvente selectivo. La cafeína bruta se recupera y la solución acuosa se reutiliza nuevamente, dejando, mientras, que los granos se sequen siguiendo los métodos normales. Con este proceso se llega a eliminar entre el 94%-96% de la cafeína y supone el 22% de los procesos de descafeinización mundiales.

Descafeinización por dióxido de carbono (CO2)

Este proceso se fundamenta en la capacidad del dióxido, en estado supercrítico –entre liquido y gaseoso en concentraciones de 0,03%- para separar y extraer la cafeína de forma selectiva. Al CO2 se le hace recircular reiteradamente en un extractor a alta presión en el que se encuentran los granos humectados previamente. Gradualmente, y durante este proceso, el dióxido de carbono, se va enriqueciendo de la cafeína extraída de los granos. Una vez concluido este proceso, se separa la cafeína del CO2 a través de carbono activo, de forma que el CO2 vuelve a quedar a punto para nuevos usos. Tras la extracción de la cafeína los granos son secados siguiendo los métodos habituales. La descafeinización por dióxido de carbono, la cual no incluye el uso de ningún otro agente adicional, presenta la desventaja frente al resto de disolventes, de tener que trabajar siempre a altísimas presiones (aproximadamente 200 atmósferas) con las dificultades técnicas y gasto económico que esto representa. Con este proceso se llega a eliminar hasta el 98% de la cafeína pero supone sólo el 20% de los procesos de descafeinización mundiales, ya que es el proceso más caro.

Descafeinización por agentes extractantes orgánicos naturales: Acetato de Etilo

El acetato de etilo es un disolvente orgánico de origen natural que se encuentra presente en el café tostado, así como en gran cantidad de frutas (fresas, plátanos, etc) y vegetales, siendo, por ello, uno de los pocos disolventes aceptados como aditivo en alimentación. La cafeína depositada en el acetato de etilo es recuperada mediante destilación, mientras que los pequeños residuos de este disolvente volátil que pueden quedar en el grano desaparecen por evaporación. Antes del tostado el café verde descafeinado es secado por las vías habituales. Puede eliminarse entre el 96% y 97% de la cafeina y es el proceso más extendido, ocupando el 58% de los procesos mundiales de descafeinización.

Fuentes:



domingo, 12 de septiembre de 2010

Del café a diésel, ¿Alternativa real de combustible?

domingo, 12 de septiembre de 2010
En 2008, en una investigación que afectaba a dos de las grandes obsesiones de los estadounidenses, el café y los coches, científicos de la Universidad de Nevada, consiguieron obtener combustible diésel a partir de granos de cafe molidos y usados.

La técnica no es nada difícil, segun informan en The Journal of Agricultural and Food Chemistry.

El descubrimiento fue un ejemplo de serendipia, ya que el Dr. Mano Misra, profesor de ingeniería que condujo la investigación con Narasimharao Kondamudi y Susanta K. Mahapatra, dijo que fue por accidente el darse cuenta que los granos de café, contienen una cantidad significativa de petróleo.

"Una noche me hice un café, pero olvidé tomármelo. A la mañana siguiente, vi una capa de aceita flotando en él".

Él y su equipo pensaron que podría haber una cantidad útil de aceite en el café usado, así que fueron a varias tiendas de Starbucks y recogieron alrededor de 50 libras de ellos (22'6 kg).

El análisis demostró que por cada grano se podía obtener entre un 10 y un 15 por ciento de aceite. Los investigadores entonces realizaron técnicas estándar de química para extraer el aceite y convertirlo en biodiesel. Estos procesos no son especialmente grandes consumidores de energía y los científicos calcularon que el biodiesel podría ser producido por un dólar el galón. (Para poder compararlo, hay que decir que un galón equivale a 3'785 litros y en enero de 2010 se encontraba el galón de diesel en 3'31 dólares).

Un obstáculo al nuevo descubrimiento es la poca eficiencia que existe en la recolección, ya que hay muy pocas fuentes centralizadas de café molido. Pero los investigadores decidieron lanzar una operación piloto a pequeña escala, utilizando los residuos de un tostador local.

Por desgracia, si se utlizaran todos los granos de café en el mundo para fabricar combustible, la cantidad producidad sería menos del 1% del diesel que se utiliza en Estados Unidos anualmente.

No va a resolver el problema energético del mundo, pero nuestro objetivo es tener material de desecho y poder convertirlo en combustible" Además, el biodiesel producido por los granos molidos tiene una ventaja de otra índole, los gases de escape ¡huelen a café!, explicó Misra de su descubrimiento.
Extraído y traducido de: http://www.nytimes.com



miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Los peces beben agua? Las claves y un curioso experimento

miércoles, 25 de agosto de 2010
Podría parecer una pregunta absurda pero al investigarlo me ha resultado mucho más curioso de lo que creía. La respuesta a esta pregunta es un rotundo: Depende.

¿De qué depende?

Principalemte depende del hábitat donde se encuentren, ya que el tipo de agua en el que viven es fundamental para esclarecer esta cuestión. Para entenderlo tenemos que introducir un término científico: la osmosis.

la osmosis, explicado muy por encima, consiste en el comportamiento del agua ante dos líquidos separados por una membrana que se encuentran a diferentes niveles de salinidad. Por lo tanto, queda claro que la respuesta a la pregunta puede variar si hablamos de peces de agua dulce o de agua salada.

En el caso de los peces de agua salada, éstos tienen menor concentración de sales en el cuerpo que en su medio exterior. En el proceso de osmosis, el agua siempre fluye de concentraciones menos salinas a más salinas, por lo que los peces pierden agua a través de su piel. Si no bebieran, se deshidratarían. Pero este comportamiento, exige a su vez, otra solución para eliminar el exceso de sal ingerida, y esta solución fue el desarrollo de unas células glandulares especiales en sus branquias que excretan dichos excesos.

Existe una excepción con los peces cartilaginosos, como los tiburones por ejemplo, que solucionaron este incoveniente desarrollando tras muchos años de evolución, una inusual tolerancia hacia la urea, lo que provocó que en vez de excretarla constantemente, retienen una alta concentración de ella en su sangre, resultando isotónica con respecto al agua salada.

En el caso de los peces de agua dulce, como se encuentran en la situación opuestas a sus congéneres de agua salada, tienen en su cuerpo mayor nivel de salinidad que en el exterior, por lo que el agua entra en sus cuerpos directamente, no haciendo necesario que beban. En este caso, el único problema que tienen es que algunos solutos los pierden inevitablemente por la orina, pero esta perdida es compensada por células branquiales que absorben sal y la transportan activamente de nuevo al cuerpo.

Caso curioso (pero sobre todo malévolo): Consecuencias de vacíar una botella de whisky en una pecera (¡no lo intentéis!)

Si aplicamos lo aprendido, el agua del interior de los peces, en comparación con el agua exterior, sería muy salada, con lo cual los peces absorberían agua a través de su piel. Pero el consumo de alcohol favorece la deshidratación debido a su efecto diurético. Por lo tanto, los peces excretarían más agua. Al orinar mucho más, los peces se verían obligados a beber más agua del acuario, pero este agua contiene a la vez más alcohol...por lo que, nunca mejor dicho, es como el pez que se muerde la cola. La fiesta la tendrían asegurada por un tiempo, pero no les esperaría un buen final.

Me ha venido a la cabeza de repente el villancico que dice: "Pero mira como beben, los peces en el río...". Si hacemos caso al proceso de osmosis explicado anteriormente, sólo hay dos opciones para que ésto fuera real. La primera opción sería que el río fuese salado, cosa que es muy poco probable, por lo que nos quedaría la segunda opción, que alguien hubiera probado el curioso pero malévolo experimento de arrojar mucho alcohol al río antes de cantar el villancico. Ahí lo dejo..."beben y beben, y vuelven a beber..."

Fuentes:



lunes, 23 de agosto de 2010

¿Quién está detrás de las marcas blancas?

lunes, 23 de agosto de 2010
Todo el que haya ido a hacer la compra a cualquier supermercado de una gran cadena habrá visto que hay algunas marcas que son propiedad de dicha cadena y que suelen ser más económicas que otras. A estos productos se les suele llamar marcas blancas o también marcas del distribuidor.

¿Qué son y quien está detrás de ellas?

Como ya hemos comentado una marca blanca es una marca que le pone el distribuidor, Alcampo, Dia, Gadis o el que sea con la que vende productos de diferentes fabricantes y que usualmente son más baratos que el mismo producto de una marca conocida.

Detrás de cada una de estas marcas blancas están, en muchas ocasiones, las grandes marcas que todos conocemos, por ejemplo la marca blanca del pan de molde de Caprabo en realidad es de de Bimbo. Entonces,

¿Cómo es posible que dos productos que tienen el mismo contenido tengan diferentes precios?

Las personas que compran este tipo de productos pueden llegar a ahorrar de un 18% a un 42% en comparación con el homólogo de “marca”. Este ahorro tiene varias explicaciones.

En algunos casos las empresas que hacen estas marcas blancas no realizan ningún tipo de publicidad y sitúan sus centros de producción y almacenaje cerca de las grandes cadenas, con lo que supone de ahorro en transporte. En otras ocasiones es directamente la marca conocida la que hace el producto genérico para la cadena que sea.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que depende del Ministerio de Sanidad tiene una página web en la que ofrece un servicio por el que si si teclea el código RSI que aparecen en los productos y se pone donde pone RGSA en la web, te devuelve el nombre de la empresa que lo ha fabricado.

Para ahorraros buscar muchos de estos datos, os pongo un pequeño listado de algunas marcas blancas con la empresa que las hace envasa:

EROSKI
Leche – Kaiku
Leche calcio – Celta
Aceite – Koipe y Hojiblanca
Pan de molde – Panrico
Pavo en pack – Argal
Chorizo – Palacios

MERCADONA
Pizzas Hacendado – Casa Tarradellas
Leche – Kaiku
Zumos – J.G. Carrion
Yogurt – Senoble (1ª marca en Francia)
Pastas Hacendado – La familia o Pastas Gallo
Galletas – Siro
Pan de molde sandwich – La Familia
Patés – Casa Tarradellas
Jamon cocido – Casa Tarradellas
Helados – La Jijonenca
Gazpacho – Don Simón
Detergente color – Persan
Maquillaje – Margaret Astor
Whisky – J&B
Aceitunas rellenas – La Española

DIA
Yogures – Clesa
Conservas – Friscos (mejillones)
Chocolate con leche – Nestle
Pan de molde y pan tostado – Panrico
Tomate frito – Ian, Fruco y Apis
Salchichas frankfurt – ElPozo
Papel higienico – Scottex
Lonchas de queso – El caserio
Queso rallado – El caserio
Fuet – Salchichón de Vic
Cerveza Lager – Mahou o San Miguel

CAPRABO
Pan de molde – Bimbo
Leche semidesnatada – Puleva
Aceite de oliva – Borges

Como ya os he comentado, estas sólo son algunas de las marcas blancas que podréis encontrar en algunos de los supermercados más representativos a nivel nacional, seguro que entrando en la página web que antes os hemos comentado sabréis de donde salen vuestras marcas blancas preferidas.


Agradecimientos a Raúl G.S. por compartir este artículo tan interesante.



martes, 13 de julio de 2010

Las claves de una gran bebida (I): El Tequila

martes, 13 de julio de 2010
¿Cuál es su origen?

Cuenta la historia que un día los indígenas de Jalisco, México, enfrentaban una fuerte tormenta y tuvieron que refugiarse en una cueva. Un rayo cayó sobre unos sembradíos de agave azul, produciendo un incendio. Al apagarse, el humo emanaba un delicioso aroma.

Uno de los presentes, salió, tomó un pedazo y al probarlo descubrió el dulce sabor que tenía. Así, comenzaron a hacer jugos con el nuevo producto.

Un día, un indígena hizo su bebida con el agave azul y lo olvidó durante varios días en su choza. Cuando volvió, un nuevo aroma envolvía su hogar, además, sobre el líquido se había creado una espuma blanca y espesa. Lo probó y tenía un sabor totalmente diferente y exquisito. Así, separó el jugo de la espuma, y lo guardó para su consumo.

La nueva bebida cambiaba la personalidad del indígena momentáneamente, por eso, el líquido fue considerado como un regalo de la diosa Mayahuel, quien alimentaba a sus hijos con sus cuatrocientos senos. Los hijos: los Centzon – Totochtin, eran los patronos de la embriaguez.

Al llegar los españoles a tierras mexicanas, decidieron destilar la bebida y purificarla para obtener un producto más fuerte. Lo llamaron vino de mezcal y aguardiente, luego se elaborarían dos licores, uno llamado mezcal y otro tequila.

El tequila, cuya producción fue controlada por los conquistadores, se convirtió en una importante fuente de riqueza.

En los Siglos XVII y XVIII, fue producido con las bases sentadas a la elaboración de un producto característico de México.

Algunas curiosidades del tequila

Para que el licor sea llamado y considerado 100% tequila debe ser elaborado en México y no debe contener menos de 51% de agave azul. Los tequilas puros contienen 100%.

Tequila, es un nombre de origen controlado y reconocido a nivel internacional. Es tequila si se elabora en determinadas regiones de México, como las localidades de Amaitán y Tequila y otros municipios de Nayarit, Guanajuato, Tamaulipas y Jalisco.

El tequila se toma con sal y limón, porque en sus inicios era muy fuerte en alcohol y congéneres de destilación, así que al contacto con la boca era muy agresivo. Al consumir sal primero se producía mayor salivación en la boca, lo que calmaba un poco el efecto quemante de la bebida, y al chupar el limón, el jugo cítrico aliviaba el ardor que se sentía en la garganta.

Fuente:



jueves, 8 de julio de 2010

Johnnie Walker: El hombre que caminó alrededor del mundo

jueves, 8 de julio de 2010
Hoy pensaba contaros la curiosa vida de un gran hombre, Johnnie Walker, clarísimo ejemplo de ambición en la vida. Vida que se encuentra detrás de la marca más popular del mundo si de whisky escocés hablamos, pero no va a ser así o por lo menos no seré yo quien lo cuente.

He encontrado alguien que lo puede hacer mejor y de una forma más curiosa. ¿Os suena el nombre de Robert Carlyle? Seguramente si digo que es el protagonista de la genial película Full Monty muchos le pondréis ya cara.

Pues bien, se trata de un vídeo subtitulado en español, rodado en una sola toma (aunque tuvieron que realizar 40 intentos para conseguirlo), donde se explica de una forma sencilla, eficaz, y sobre todo, muy clara, la vida de la familia Walker.

Se titula igual que nuestra entrada o mejor dicho, nuestra entrada homenajea al vídeo: Johnnie Walker: El hombre que caminó alrededor del mundo. Espero que lo disfrutéis.





Fuentes:



martes, 22 de junio de 2010

Una de cócteles, el curioso origen del Daikiri

martes, 22 de junio de 2010
Está muy extendida la idea de que la cuna del cocktail daiquiri, mundialmente apreciado, se encuentra en La Habana, Cuba, pero la realidad es bien distinta.

Su origen se remonta a principios del Siglo XX, en la época final de la guerra de independencia cubana. Una vez finalizada la guerra, el ingeniero y a la vez comandante del ejército libertador cubano, F.D. Pagliuchi, italiano de nacionalidad, consiguió reunir el capital suficiente para reactivar unas minas de cobre de las que era director, cercanas a la ciudad de Santiago de Cuba. Por esta razón, decidió reunirse con el ingeniero norteamericano Jennings Cox, que trabajaba en una mina llamada Daiquiri, situada en el oriente del páis.

Pagliuchi resumió lo acontecido con las siguientes palabras:

Concluida la guerra de la independencia de Cuba, en la que participé de manera muy activa, tuve ocasión de ir a Daiquirí para hablar con el ingeniero Cox. Concluido el asunto que me llevó allí, le pregunté al señor Cox si me iba a convidar a un cóctel. Allí, el hombre solo disponía Bacardí, limones, azúcar y hielo; con estos elementos bien batidos preparó una combinación que me gustó muchísimo. Le pregunté a Cox por el nombre de la mezcla y me respondió que su nombre era Rum Sour, a semejanza del que existía en Estados Unidos, llamado Whisky Sour, hecho con whisky, jugo de limón, azúcar y hielo. Le comenté que el nombre era muy largo y un tanto impropio, que sería mejor llamarlo Daiquirí.

Unos días más tarde fuimos a Santiago de Cuba y en el bar del Club Americano, pedimos un Daiquirí. Lógicamente, el barman contestó que no sabía lo que era. El ingeniero Cox le explicó la forma de elaborarlo. Algunos clientes del bar también quisieron probarlo. A todos les gustó mucho y muy pronto el Daiquirí se popularizó por todo Santiago de Cuba, de donde pasó a La Habana y de ahí a todo el mundo.

El cocktail lo inmortalizó el cantinero Constantino Ribalaigua Vert, el gran Constante, en el famoso bar de La Habana, El Floridita.
Es Constante quien luego de cuatro versiones llega a la definitiva, la nombrada Daiquirí Floridita. Es esta la que le da la vuelta al mundo, e identifica al Daiquirí internacionalmente.
Mantener un tiempo de batido exacto y una proporción inviolable de los ingredientes le dan al Daiquirí Floridita su densidad característica, su textura única y su sabor inigualable.

Es posible encontrar muchas variantes del Daiquirí, partiendo del "Clásico". Citamos dos:

Daiquirí Clásico

42 ml (1 1/2 onzas) de ron blanco
Jugo de medio limón ( 7 ml o 1/4 de onza)
1 cucharada de azúcar
Mezclar todos los ingredientes en una coctelera o batidora con hielo y colar en una copa de cóctel fría o servir con cubitos de hielo.

Daiquirí Floridita
Los mismos ingredientes anteriores a los que se adicionan 5 gotas de Marrasquino. Mezclar el azúcar y el limón, agregar hielo en trozos, el ron y las gotas de Marrasquino. Batir intensamente 30 segundos hasta que quede "frappé", servir en copas de cóctel. Acompañar con dos pajitas cortas.

Como última curiosidad, en 1939 el escritor norteamericano Ernest M. Hemingway se hospedó en el Hotel “Ambos Mundos” y fue cliente del Floridita durante veinte años, período durante el cual reside en La Habana, lugar donde fallece.
Una mañana, cuenta Antonio Meilán, único sobreviviente de los cantineros de Hemingway, sobrino además de la esposa de Constante, que el escritor entró al bar dirigiéndose directamente al baño.
Cuando salió le llamó poderosamente la atención la bebida que se servía y que todos tomaban.
Se sentó y degustó una y dijo: “está bien, pero lo prefiero sin azúcar y con doble ron”.
Entonces Constante preparó uno a su gusto y se lo sirvió diciéndole: “aquí tiene, papá”, que era como lo llamaban sus amigos cubanos.
Así surgió el coctel que lleva su nombre: Papá Hemingway.

Fuentes:



 
Design by Pocket Free Blogger Templates created by The Blog Templates