miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿Humor o Ciencia? Palomas, ¿por qué en lo negro cagan blanco y en lo blanco cagan negro?

miércoles, 2 de noviembre de 2011
Nos escribe @laimond en nuestra cuenta de twitter:

tengo una pregunta para usted, las palomas, ¿por qué en lo negro cagan blanco y en lo blanco cagan negro? Gracias.

Aunque puede parecer una pregunta en clave de humor, esta pregunta lleva una respuesta con base científica y hoy vamos a intentar explicar este hecho tan curioso.

Como podreis adivinar, las palomas realmente no se fijan en el lugar donde quieren depositar sus excrementos (o por lo menos nadie lo ha demostrado todavía) y activan el modo blanco/negro para sus heces.

Realmente, esta percepción que tenemos tiene su explicación en el sistema excretor de estos animales que procedemos a explicar brevemente.

El intestino de la paloma básicamente, es un tubo hueco en el cual algunos órganos, en particular el hígado, se vacían vía ductos. El intestino termina en la cloaca, una bolsa justamente dentro de la abertura externa de la paloma. Los ductos que van de los riñones también terminan ahí y depositan los desechos urinarios de la paloma. Las palomas producen dos tipos de orina; Orina liquida, la cual se ve como agua clara, y orina sólida hecha de una pasta blanca de cristales de acido úrico. Por lo tanto, en la cloaca se acumulan restos de comida indigerida del intestino, orina liquida y sólida de los riñones y un numero de desechos normales, particularmente la bilis del hígado y también la mucosidad de las paredes del intestino. Una vez en la cloaca, algo del líquido es absorbido de nuevo hasta que se convierte en excremento sólido, normalmente de un color pardazo, esto se produce, cuando la cloaca esta llena, y la paloma relaja la abertura cloacal para que pase el excremento.

Por lo tanto, la clave de la cuestión es que los excrementos tienen su parte clara y su parte oscura, quedando a simple vista la parte que hace contraste con el fondo.

Si miramos el siguiente coche de color muy oscuro, observamos que prácticamente se hace invisible la parte parda de las heces, 



mientas que si observamos la siguiente camisa blanca, sólo se observa la parte pura de excrementos más oscuros.



Tan sólo podremos observar las 2 partes diferenciadas si se depositan en un color que pueda contrastar con los 2 anteriores, como podemos ver en la siguiente imagen sobre un capó rojo.



Muchísimas gracias Juanma M. por aportar este tema y esperamos que nos sigas proponiendo nuevos temas a ballesterizar.

Fuente:




lunes, 22 de agosto de 2011

Perros vs Humanos: ¿Qué mordedura es más infecciosa?

lunes, 22 de agosto de 2011
Cómo veis en la pregunta, no nos referimos al tipo de mordedura que nos puede hacer más o menos daño, sino a la mordedura que a posteriori nos puede traer mayores problemas debidos a las infecciones que se pueden ocasionar.

Pues bien, aunque resulte paradójico, basándonos en una mordedura que produzca igual daño en los tejidos, tiene mucho más riesgo la mordedura de una persona que la de un animal como un perro o un gato. Yendo más lejos, podemos decir incluso que es más peligrosa que la de otros animales no domésticos (serpientes por ejemplo) por el simple hecho de que se han estudiado mucho más los pronósticos de mordeduras de los animales cercanos al hombre que las del propio ser humano, debido a su elevada frecuencia.

Por otra parte, la principal razón se encuentra en la propia boca que provoca el mordisco, concretamente en los microorganismos localizados dentro de ella.

La boca de un perro cuenta con una cantidad bastante mayor de microorganismos que la boca de un ser humano pero la clave no esta en la cantidad, sino en el tipo de microorganismos y si son patógenos para el ser humano, es decir, si pueden o no producir enfermedades.

En la boca del perro/gato hay una gran cantidad de microorganismos, pero la mayoría de ellos no son patógenos para el ser humano, son inocuos y no provocan complicaciones. En cambio en la boca del ser humano, que contiene menos cantidad de microorganismos, muchos de ellos son patógenos para el ser humano y pueden provocar serios problemas si no se desinfectan bien y a tiempo.

A esto hay que sumarle también la frecuencia con la que acudimos al centro de salud despues de una mordedura segun haya sido el causante. Los siguientes datos son aclaratorios.

Mordedura de perro: Entre el 80-90% de los afectados acuden al medico, siendo el riesgo de infección de un 15%

Mordedura de gato: Sólo entre el 5-15% de los heridos por mordedura de gato acuden a un centro de salud, aunque el riesgo de infección en estos casos se eleva a un 70-80%.

Mordedura de humano: La frecuencia es realmente baja (< 5%). La mayoría de las personas no acuden al medico ya que las mordeduras suelen deberse a peleas, automordeduras en crisis o comportamientos amorosos. Sólo se suele acudir cuando el estado de la herida empeora con los dias. A pesar de todo esto, se estima que entre el 70-80% de nosotros sufrirá alguna vez en la vida una herida de este tipo. El riesgo de infección supera el 85% en estos casos.

La boca humana posee un número considerable de superficies diferentes a las que un microorganismo puede adherirse. Se han encontrado entre 200 y 500 especies de bacterias y muchas de ellas patógenas.

Así que ya saben, si alguna vez sufren una mordedura humana, no se despreocupen, al contrario, acudan tan pronto puedan al médico para recibir un tratamiento antibiótico adecuado.

Fuentes: http://www.liliurgencias.org



jueves, 18 de noviembre de 2010

La cómoda pero triste vida de los zánganos

jueves, 18 de noviembre de 2010
Por si alguien tenía alguna duda, hablamos de zánganos como insectos, y no del otro significado de la palabra como persona vaga o perezosa, que también pueden tener una vida muy cómoda pero que seguramente no acabe tan tristemente como la de estos singulares animales. Empecemos...

Resulta que en las mejores colmenas podemos encontrarnos en promedio de 400 a 500 abejas machos, zánganos, que no trabajan y que son alimentados con la miel de la colmena. Éstos no contribuyen en nada a la colmena, más bien estorban, comiéndose las provisiones y defecando en el interior, para que sean las pobres abejas obreras las encargadas de limpiar.

Su objetivo en la vida: Fecundar a la reina, pero no es tarea fácil ni mucho menos. En primer lugar, la reina nunca es fecundada dentro de la colmena, debe ser al aire libre, en pleno vuelo y el día que ella elija: suele ser un día soleado, por la mañana. Cada día, salen hordas de zánganos en su diaria búsqueda por una reina, de su colmena, o vecinas.

Por fin llega el día, cuando la reina está decidida, sale y entra varias veces hasta memorizar el lugar donde se encuentra la colmena. Cuando lo tiene claro, alza el vuelo, perfectamente vertical y, muy pronto, varios miles de zánganos de diferentes colmenas próximas, se juntan y comienzan a seguirla. Mientras suben,  algunos van quedando rezagados y desaparecen, son cada vez más los que renuncian, fatigados y al final sólo quedan unos pocos; finalmente, la reina ya un poco cansada es atrapada por el más resistente de ellos, quien la abraza y la penetra durante un minuto, en un baile espiral y ascendente, a una altura mayor que la de las aves para no ser molestada o para que no ocurra ningún imprevisto.

Hasta aquí tiene buena pinta la historia, pero comienza el declive...

Un minuto pegado a la reina y el abdomen del macho ¡se entreabre!. El zángano, muerto en pleno éxtasis, cae desde las alturas. La explicación fisiológica de este trágico final es que el órgano reproductor del macho está diseñado para penetrar a la hembra únicamente volando, y por lo tanto es imprescindible que en su vuelo dilate completamente sus dos sacos tráqueos. Esas dos grandes vejigas se llenan de aire y hacen presión sobre las partes bajas del abdomen, permitiendo la energización del órgano pero a un precio demasiado alto.

La reina vuelve a la colmena, con parte del aparato masculino incrustado y parte de las entrañas del zángano. Se detiene en el umbral comenzando a deshacerse de lo que quedó del macho.

Ya no suena tan bien la vida del zángano, ¿verdad? Pero las desgracias no han hecho más que comenzar...

Algo raro ocurre a los pocos días de fecundada la reina, revolotea un aire asesino por las colmenas y comienza la matanza de zánganos en las colmenas más prósperas. Ese día las obreras no salen a trabajar sino que preparan sus aguijones para la matanza; grupos de tres o cuatro obreras atacan a cada zángano, le clavan sus aguijones envenenados, les cortan las alas, les fracturan las patas,… los pobres zánganos, desprovistos de aguijón, resisten, tratan de agruparse o simplemente huyen. Los cadáveres de los zánganos son retirados de la colmena, los zánganos todavía vivos, agrupados dentro, son vigilados por las guardianas que les impiden cualquier movimiento por lo que pronto perecen de hambre, los que salieron de la colmena vuelven al atardecer encontrándose con una barrera infranqueable de abejas guardianas en el umbral; a la mañana siguiente, la mayoría de los zánganos que esperó en el umbral están muertos.

A veces la naturaleza se comporta de una manera extraña; de los 400 zánganos que en promedio tienen las colmenas, solamente uno será en cierto modo útil; lo extraño es que la naturaleza sea pródiga con esos seres tan perezosos y bien alimentados: les ha dado casi el doble de ojos que a las obreras, y casi siete veces más cavidades olfativas en sus antenas; sin embargo, los ha castigado al no otorgarles un aguijón. Aquellas ventajas comparativas no le sirven de nada puesto que no salen a recolectar y más bien se alimentan de la miel de la colmena.



miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los verdaderos chivos expiatorios

miércoles, 3 de noviembre de 2010
Seguro que hemos escuchado varias veces esta expresión popular que ha adquirido para nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el  responsable de tal falta. Hoy os contaremos la verdadera historia de los chivos expiatorios para que entendamos mejor este dicho popular.


En el capítulo 16 del libro de Levítico, Dios instruyó a Moisés y a Aarón cómo seleccionar dos corderos cada año para una ofrenda. Uno de ellos debía usarse como una ofrenda por el pecado para expiar los pecados y las transgresiones del pueblo. Una vez que hubiesen matado al cordero, debían rociar su sangre sobre el propiciatorio del Arca del Pacto, donde Dios vería la sangre de la ofrenda por el pecado y tendría Misericordia el pueblo y les perdonaría sus pecados. A continuación el sumo sacerdote pondría sus manos sobre el segundo cordero, al que se le permitiría vivir, y confesaría los pecados del pueblo colocándolos sobre la cabeza del cordero, que a partir de ese momento cargaría con la culpa por todas las transgresiones del pueblo y sería dejado en libertad en el desierto. A este cordero se le conocía como el chivo expiatorio.

La historia judía ha dejado constancia de que era una costumbre corriente atar un pedazo de tela roja al chivo expiatorio, que representaba el pecado del pueblo por el cual se hacía expiación por medio de la sangre roja sobre el propiciatorio. De acuerdo con los Talmuds judíos esta tela roja acabaría por volverse blanca, lo cual era una señal de la aceptación de la ofrenda por parte de Dios.

Existe una asombrosa referencia en los Talmuds que verifica que después de que Jesús fuese crucificado, Dios dejó de aceptar la ofrenda por el pecado y el chivo expiatorio ofrecido por los sumo sacerdotes.

Fuente: http://www.biblehistory.net



martes, 2 de noviembre de 2010

¿Por qué los perros orinan en las ruedas de los coches?

martes, 2 de noviembre de 2010
No suele fallar, sacamos a un perro a la calle, se acerca a la acera y en cuanto ve un automóvil no puede evitar olisquearlo para acto seguido dejar su rastro, ¿a qué se debe este curiosos comportamiento?

Es más sencillo de lo que creemos. Lo primero que debemos de tener claro es que los neumáticos cuando salen de la fábrica no tienen ningún tipo de compuesto ni olor especial que pueda atraer a ningún perro, pero el fin para lo que están fabricados es la principal característica por la que son tan especiales, la movilidad.

No es necesario que un perro haya dejado su rastro sobre ellos para que en cualquier trayecto pueda impregnarse de olores que va recogiendo de aceras, carreteras, caminos, etc. Un automóvil recorre miles y miles de kilómetros a lo largo de su vida, y esto representa también miles y miles de "territorios" donde los perros intentan hacerse notar. Cuantos más olores perciban en un lugar, más ganas tienen de marcar su territorio, y por lo tanto, los neumáticos son un paraiso de olores donde poder advertir con su orina, ¡Aquí estoy yo!

Según estaba leyendo la explicación me ha recordado al proceso de polinización que hacen las abejas "sin querer", llevando el polen desde unas plantas a otras contribuyendo enormemente a la reproducción de éstas. Si comparamos, el polen sería la propia orina y las abejas serían los neumáticos de los coches, que, aunque en este caso no reciban nada a cambio, contribuyen también a que un nuevo macho dominante pueda marcar su territorio sobre ellos y que, aunque nunca lo sepa, este rastro pueda olerse a cientos o miles de kilómetros.

Muchísimas gracias Mangalán por esta nueva y curiosa aportación al ballesterismo.



sábado, 11 de septiembre de 2010

Expresiones falsas (I): Sudar como un cerdo

sábado, 11 de septiembre de 2010
Lo habréis escuchado montones de veces, "estoy sudando como un cerdo", refiriéndose a que se encuentra "más mojado que el rostro de mi llanto" (poema de Miguel Hernández que acabo de encontrar por cierto) pero...¿alguno ha visto algún cerdo sudando para poder comparar?

No creo que lo hayáis visto (salvo cuando da vueltas en una barbacoa) porque los cerdos prácticamente...¡no sudan!

El cerdo, como todos los mamíferos de sangre caliente, necesita mantener una temperatura corporal equlibrada. Para muchos mamíferos, incluidos los humanos, la sudoración es una forma útil de mantener el calor pero en el caso de los cerdos, tienen muy pocas glándulas sudoríparas, por lo que no son muy útiles para el ajuste de su temperatura.

El mecanismo del cerdo se basa en humedecer su piel en el exterior, y para ello, cuando la temperatura sube, prefiere revolcarse en agua fría o lodo limpio y fresco, que tiene el mismo efecto de evaporación que la transpiración.

Como dato curioso aunque algo desagradable, si el animal no dispone de otro medio para regular su temperatura, puede llegar a cubrirse con su propia orina y heces. Si la temperatura exterior no supera los 29º, los cerdos depositan sus excrementos intentando dejar limpia la zona donde luego se recuestan para descansar, pero si la temperatura es superior y no tienen lodo limpio ni agua donde revolcarse, comienzan a depositar excrementos y orina en cualquier lugar de la pocilga para poder darse un "refrescante baño de aromas" cuando el calor más le apriete.

Para concluir, se ha comprobado, según un estudio del Consejo de Investigación Agrícola de Fisiología Animal de Cambridge, que los cerdos adultos morirían si se expusieran a la luz directa del sol con temperaturas superiores a 36'5º.

Apéndice: También existe la expresión "sudar como un pollo" que sería igual de falsa que la anterior puesto que los pollos tampoco sudan, pero buscando información he encontrado que la expresión completa es: "sudar como un pollo asado", que se refiere a la grasilla que suelta mientras se encuentra en el horno.

Fuentes:



viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Por qué muchos perros echan tierra sobre sus excrementos?

viernes, 3 de septiembre de 2010
Seguro que habéis visto esta situación en más de una ocasión, un perro termina de realizar sus necesidades y comienza a arrojar tierra sobre ellas, ¿A qué se debe? ¿Son tan buenos y limpios que intentan evitar que alguien los pise? Hoy os contaremos la verdad del asunto.

En primer lugar hay que decir que a diferencia de los gatos, que siempre intentan enterrar sus deposiciones, los perros suelen marcharse tranquilamente y sólo en algunas ocasiones concluyen su trabajo escarbando y levantando algo de tierra con desgana. Según los expertos, gracias a este comportamiento, los perros pueden esparcir aún más sus aromas personales. Si nos fijamos bien, no escarban en el lugar donde se encuentran los excrementos sino en la tierra que los rodea. Esto se debe a que en sus pezuñas hay unas glándulas sebáceas que desprenden un olor oleaginoso (aceitoso) por lo que con el roce con la tierra consiguen dejar otra marca de identidad.

Os dejo un vídeo demostrativo del curioso comportamiento del que acabamos de hablar por si alguien todavía no se hace una idea.




No todos los perros llevan a cabo este ritual ya que los perros tímidos son reacios a llamar la atención. Sin embargo, los perros con personalidades dominantes sienten una continua necesidad de proclamar su categoría superior y levantando tierra del suelo comunican al mundo que ellos han pasado por allí. A veces se da incluso el caso de que el lugar donde han depositado sus heces no contiene tierra y sin embargo, vuelven a repetir el comportamiento aún sin nada que remover, simplemente para dejar la superficie impregnada del olor que desprenden sus glándulas. Esto demuestra que realmente no son tan limpios como algunos creían.

Para terminar, contaros que los gatos sí que se esmeran en tapar sus excrementos y, en este caso, el objetivo es justamente el opuesto, intentar pasar lo más desapercibidos posibles, eliminando señales que puedan identificarlos.

Muchas gracias Moya, por proponernos este tema para ballesterizar.




miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Los peces beben agua? Las claves y un curioso experimento

miércoles, 25 de agosto de 2010
Podría parecer una pregunta absurda pero al investigarlo me ha resultado mucho más curioso de lo que creía. La respuesta a esta pregunta es un rotundo: Depende.

¿De qué depende?

Principalemte depende del hábitat donde se encuentren, ya que el tipo de agua en el que viven es fundamental para esclarecer esta cuestión. Para entenderlo tenemos que introducir un término científico: la osmosis.

la osmosis, explicado muy por encima, consiste en el comportamiento del agua ante dos líquidos separados por una membrana que se encuentran a diferentes niveles de salinidad. Por lo tanto, queda claro que la respuesta a la pregunta puede variar si hablamos de peces de agua dulce o de agua salada.

En el caso de los peces de agua salada, éstos tienen menor concentración de sales en el cuerpo que en su medio exterior. En el proceso de osmosis, el agua siempre fluye de concentraciones menos salinas a más salinas, por lo que los peces pierden agua a través de su piel. Si no bebieran, se deshidratarían. Pero este comportamiento, exige a su vez, otra solución para eliminar el exceso de sal ingerida, y esta solución fue el desarrollo de unas células glandulares especiales en sus branquias que excretan dichos excesos.

Existe una excepción con los peces cartilaginosos, como los tiburones por ejemplo, que solucionaron este incoveniente desarrollando tras muchos años de evolución, una inusual tolerancia hacia la urea, lo que provocó que en vez de excretarla constantemente, retienen una alta concentración de ella en su sangre, resultando isotónica con respecto al agua salada.

En el caso de los peces de agua dulce, como se encuentran en la situación opuestas a sus congéneres de agua salada, tienen en su cuerpo mayor nivel de salinidad que en el exterior, por lo que el agua entra en sus cuerpos directamente, no haciendo necesario que beban. En este caso, el único problema que tienen es que algunos solutos los pierden inevitablemente por la orina, pero esta perdida es compensada por células branquiales que absorben sal y la transportan activamente de nuevo al cuerpo.

Caso curioso (pero sobre todo malévolo): Consecuencias de vacíar una botella de whisky en una pecera (¡no lo intentéis!)

Si aplicamos lo aprendido, el agua del interior de los peces, en comparación con el agua exterior, sería muy salada, con lo cual los peces absorberían agua a través de su piel. Pero el consumo de alcohol favorece la deshidratación debido a su efecto diurético. Por lo tanto, los peces excretarían más agua. Al orinar mucho más, los peces se verían obligados a beber más agua del acuario, pero este agua contiene a la vez más alcohol...por lo que, nunca mejor dicho, es como el pez que se muerde la cola. La fiesta la tendrían asegurada por un tiempo, pero no les esperaría un buen final.

Me ha venido a la cabeza de repente el villancico que dice: "Pero mira como beben, los peces en el río...". Si hacemos caso al proceso de osmosis explicado anteriormente, sólo hay dos opciones para que ésto fuera real. La primera opción sería que el río fuese salado, cosa que es muy poco probable, por lo que nos quedaría la segunda opción, que alguien hubiera probado el curioso pero malévolo experimento de arrojar mucho alcohol al río antes de cantar el villancico. Ahí lo dejo..."beben y beben, y vuelven a beber..."

Fuentes:



lunes, 16 de agosto de 2010

El origen de los caballos purasangre

lunes, 16 de agosto de 2010
Fruto de una meticulosa selección, un caballo purasangre debe tener por lo menos un antepasado común entre los 3 sementales a los que se considera fundadores de la raza.

Todo empezó en Inglaterra a finales del siglo XVII. En esa época, las primeras carreras de caballos levantaban pasiones. Los británicos se volcaban en esa nueva disciplina que combina hábilmente el tecnicismo del deporte con la magia del espectáculo, y todo ello en un ambiente propicio para la frivolidad mundana, a la exhibición de la fortuna y al incentivo de una ganancia fácil. Criadores, aristócratas y apostantes olieron el filón. Pero para que el espectáculo fuera rentable, convenía mejorar sin cesar la calidad de los animales que competían. El objetivo era correr cada vez más deprisa con caballos a la vez más ligeros y potentes.

Desde hacía varias décadas, los ingleses ya habían empezado a mejorar algunas razas locales importando reproductores orientales. Sin embargo, la explosión de las carreras desembocó en un proceso riguroso. Los metódicos criadores británicos seleccionaron a los mejores elementos de su propia cabaña y después los cruzaron con caballos de raza árabe, que eran más finos y a la vez más resistentes. Los tres sementales orientales que constituyen la base de esa nueva raza de caballos llamados purasangre fueron importados hacia Gran Bretaña entre 1683 y 1728 y se llamaban Byerley Turk, Darley Arabian y Godolphin Arabian.

Desde entonces, a principios del siglo XVIII, dejaron de utilizar la aportación de los sementales árabes que habían contribuido a estabilizar la raza. Los productos de los sucesivos cruces se cruzaron entre sí para dar lugar a caballos cuyos descendientes serían los más rápidos del mundo. Pero la efervescencia se adueñó de las cuadras y hubo que reglamentar con precisión el proceso que certificaba la pertenencia a la raza purasangre, lo que los ingleses denominaron thoroughbred, es decir, criados en la pureza.

Los datos relativos a los orígenes de la nueva raza se recogieron en un registro oficial por primera vez en 1808, en el célebre General Stud Book.

Un caballo purasangre debe ser hijo de un padre y una madre certificados ambos como thoroughbred. Creada para la carrera, lisa o de obstáculos, la raza purasangre triunfa en los hipódromos de todo el mundo. Algunos raros ejemplares se distinguen en otras especialidades, como la doma o los concursos hípicos, dos disciplinas en las que estos caballos no suelen brillar por su fragilidad nerviosa e incluso por una gran inestabilidad debida a los cruces entre consanguíneos.



sábado, 14 de agosto de 2010

¿El placer revitaliza? La curiosa historia del león Frazier

sábado, 14 de agosto de 2010
Esperamos que después de leer la historia, la respuesta sea clara. El protagonista de la historia es Frazier, un famoso león de circo de México que en 1970, a sus 20 años de edad, vio como le quedaban pocos días de vida. Casi sin dientes, su lengua colgaba de su boca y su piel colgaba de su cuerpo demacrado. Los veterinarios dijeron que no podían hacer nada por él, por lo que el circo decidió donarlo al "Lion Country Safari" en California para que pudiese vivir "en libertad" sus últimos días.

Para sorpresa de todos, Frazier fue "adpotado" por una manada de leonas que hasta ese momento habían rechazado la atención de todos los leones machos del parque. No sólo le prestaron atención, sino que además le proporcionaban la comida que necesitaba y le escoltaban a cada lado cuando tenía que hacer algún desplazamiento. Le consideron como macho dominante y permitieron que se apareara con ellas, dando como resultado 30 cachorros durante su primer año en la reserva, encontrándose más jovial que en el resto de su vida.

Finalmente falleció a finales de 1972, casi 2 años después de su entrada en la reserva, debido a causas naturales, si contamos el "agotamiento" entre las causas. Considerando que la esperanza de vida de los leones machos en reservas naturales rara vez supera los 8 años, aunque en cautiverio sí que pueden llegar a 20 años, viendo el estado de salud con el que llegó, la respuesta a la pregunta ha quedado más que demostrada.



martes, 10 de agosto de 2010

Elefantes: ¿Como se mantienen frescos en ambientes tan calurosos?

martes, 10 de agosto de 2010
Al igual que los seres humanos, los animales deben mantener la temperatura de su cuerpo dentro de ciertos límites para poder sobrevivir. En los medio ambientes más severos, algunos animales han desarrollado maneras asombrosas para luchar contra el calor.

Los elefantes son un claro ejemplo de ello. Estos animales viven en hábitats muy calurosos, lo que les ha obligado a desarrollar curiosos mecanismos para poder sobrevivir a las altas temperaturas.

El primero de ellos, es su propia piel, la cual, si os habéis fijado, es varias tallas mayor que su cuerpo. Solemos relacionar los pliegues y arrugas en la piel con la vejez, pero en el caso de los elefantes no es así, ya que simplemente es un magnífico mecanismo para conservar su temperatura corporal. La energía del calor se pierde por la piel, de manera que cuanto más piel, pues mejor. Las arrugas en la piel de un elefante le proporcionan una mayor superficie por la cual puede escapar el exceso de calor.

Además, mientras juegan, los elefantes se refrescan en el agua lodosa. Cuando salen de las charcas, el lodo se acumula en los pliegues y mantiene la humedad cerca de la piel. Esta humedad se evapora poco a poco y refresca al elefante, igual que a nosotros nos refresca la transpiración cuando se evapora.

Pero el sistema más impresionante para reducir el calor, se encuentra en las orejas de los elefantes, lo que explica también el gran tamaño de éstas. Como vemos en la siguiente imagen de una cámara infrarroja,


las orejas despiden mucho calor. Cuando la temperatura ambiental es muy alta, los vasos capilares que se encuentran en las orejas se abren y dejan que la sangre se enfríe al pasar por la piel, que no es más gruesa que un papel. Además, mueven las orejas como si de abanicos se tratasen para ayudar a enfriar la sangre un poco más.

Toda la sangre de un elefante, 360 litros aproximadamente, puede pasar por sus orejas en unos 20 minutos. Así, la sangre ya a menor temperatura, sigue viajando por todo el sistema refrescando su cuerpo y su cerebro. Los elefantes africanos tienen las orejas más grandes que sus congéneres asiáticos ya que las temperaturas del continente africano son más elevadas y por lo tanto, necesitan una mayor refrigeración.

Fuente:



sábado, 31 de julio de 2010

¿Por qué los elefantes de circo no se liberan de la pequeña estaca que los sujeta?

sábado, 31 de julio de 2010
¿Nunca os habéis fijado que los elefantes de los circos se mantienen sujetos por una fuerte cadena atada una pequeñísima estaca, en comparación con el tamaño y fuerza del elefante, clavada en el suelo? ¿Por qué no escapan? La respuesta a esta pregunta forma parte de una de las grandes metáforas aplicadas a los seres humanos, en lo que concierne a superación personal entre otras muchas cosas. El psicodramatista, terapeuta gestáltico y escritor argentino, Jorge Bucay, escribió en 2008 un mini cuento para niños llamado "El elefante encadenado", donde recoge la clave del asunto de una manera muy clara y didáctica, desde la visión de un niño en primera persona.

Mejor dejo que lo escuchéis de su propia voz ya que no tiene desperdicio. Después, ¡a reflexionar!.




Recogido del cuento: "El elefante encadenado", Jorge Bucay, 2008.



viernes, 30 de julio de 2010

¿Por qué medimos los años de los perros en "años humanos"?

viernes, 30 de julio de 2010
¡Curiosa actitud la de querer medir todo según la medida de lo humano! El perro, como tantos otros animales, tiene un ritmo biológico específico. Por consiguiente, tiene su propia esperanza de vida: de 8 a 15 años (según la raza y otros parámetros). Por tanto, las equivalencias no significan gran cosa.

¿Por qué no preguntarse a qué corresponde en años humanos un minuto de la corta existencia de una bombyx mori (la mariposa del gusano de seda), que vive 24 horas? ¿Y qué decir de un segundo de aquellos insectos que apenas viven una hora? Cuando ese mosquito haya vivido 22 minutos y 33 segundos, ¿Qué edad tiene en términos humanos? ¡Ridículo!

Pero bueno, concedamos que la proximidad doméstica y afectiva del perro atraiga la curiosidad y anime a los niños a hacer esa pregunta. Así que aquí un cálculo que permite establecer una equivalencia razonable. Y de paso, nada que ver con la fórmula simplista que consiste en multiplicar la edad real del perro por siete.

El principio consiste en quitar un año de la edad del perro, multiplicar el resultado por cuatro y sumarle 21. Por ejemplo, para un perro de 7 años, 7-1=6; 6x4=24; 24+21=45 años humanos (en este caso cercano a los 49 de la teoría de multiplicar por 7). Pero para un perro de 15 años, 15-1=14; 14x4=56; 56+21 = 77 años humanos (Mucho más coherente que los 15x7=105 años de la otra teoría).



viernes, 23 de julio de 2010

Elefantes vs Abejas: fobias de un gran animal

viernes, 23 de julio de 2010
Aunque el mito más extendido sobre los miedos de los elefantes estan relacionada con los pequeños ratones, algunos zoólogos sugieren que los paquidermos huyen ante la presencia de roedores no por miedo, sino por instinto: la vista de los elefantes no enfoca bien los objetos que se encuentran a corta distancia. Cuando esto sucede levantan la trompa y comienzan a pisotear el suelo, para que el intruso huya. Sin embargo, la gran fobia de los elefantes africanos es con otro animal, incluso más pequeño que los primeros: las abejas.

Tal es la fobia que sienten, que hasta han desarrollado una señal de alarma propia para advertirse entre ellos que dichos insectos se están acercando. Lo han descubiero científicos de la Universidad de Osford en una reserva natural de Kenia. El descubrimiento se realizó cuando los científicos pusieron a una manada de elefantes una grabación en la que se escuchaba el sonido de un enjambre de abejas enfadadas. Después de escucharlo, los animales empezarón a huir, y el elefante que más tardó en hacerlo, lo hizo en 80 segundos. A pesar de ser tan grandes y tener la piel tan gruesa y resistente, siente pavor ya que las abejas africanas no son como las que conocemos normalmente, ya que cuando pican, a parte de morir como el resto de su especie, libera una sustancia química que atrae al resto de abejas cercanas y las anima a picar...¡En el mismo sitio! y si ese sitio es la trompa o la piel alrededor de los ojos, los elefantes lo tienen muy complicado, ya que esa zona es la más sensible que tienen y que además puede traspasar el aguijón.

En un segundo experimento, los científicos se centraron menos en el tiempo de huida de los elefantes y más en los sonidos que éstos hacían, y fue entonces cuando descubrieron la señal de alarma. Es similar al sonido de un tractor, según explican los investigadores, ya que los elefantes son capaces de modular la voz y hacer diferentes sonidos moviendo los labios y la lengua al igual que los humanos. Para los elefantes dicha señal quiere decir algo así como: ¡Cuidado, que hay abejas, vámonos! y en cuanto algún miembro de la manada lo emite, se levantan todos y se van presurosos.

El estudio forma parte de un proyecto que está realizando la organización 'Save the elephants' junto a la Universidad de Oxford desde hace unos cinco años y cuyo objetivo es evitar los conflictos entre los elefantes y campesinos, ya que éstos últimos cada vez ocupan más espacio con sus plantaciones y los elefantes en varias ocasiones arrasan los cultivos, se los comen y/o los aplastan. Para solucionarlo y conociendo en la actualidad esta fobia, se utilizan colmenas de abejas para evitar el acercamiento de los inmensos paquidermos.




lunes, 5 de julio de 2010

Las ostras: Curiosas fabricantes de perlas

lunes, 5 de julio de 2010
Entre los moluscos, rama del reino animal compuesta por los invertebrados de cuerpo blando, figura la clase de los lamelibranquios. En este grupo de felices habitantes del mar se encuentran, entre otros, las vieiras, almejas, mejillones y por supuesto, las ostras. Concretamente una especie de éstas últimas, la madreperla, que se cría en los mares cálidos de Oceanía, es capaz de producir las verdaderas perlas naturales que se pueden admirar en los escaparates de las joyerías.

El curioso proceso de fabricación sigue siempre el mismo camino, que empieza cuando un cuerpo extraño, como puede ser un simple grano de arena o cualquier tipo de parásito, se introduce entre la concha y el manto (la membrana carnosa que envuelve las visceras del molusco) de la ostra. Este intruso, simplemente por su colocación y peso, comienza involuntariamente a desgarrar el tejido, lo que hace que la ostra comience su mecanismo de defensa. Este mecanismo consiste en intentar envolver al cuerpo extraño con una sustancia llamada nácar, mezcla de cristales de carbonato de calcio y una proteína llamada conchiolina. Poco a poco, irá depositando alrededor del núcleo con el parásito, sucesivas capas concéntricas formando así la tan ansiada perla.

Hay que mencionar que este proceso es lento y, además, es complicado encontrarnos en la naturaleza con una laboriosa madreperla que pudiera satisfacer los sueños emperlados de una dama.

Afortunadamente, un científico japonés, inventó una técnica de producción industrial de perlas. El principio consiste en introducir en la madreperla fragmentos de nácar ya revestidos de restos del manto de otra ostra, un método mucho más rentable que la búsqueda de perlas finas totalmente naturales.

Aún así, esta intrusión forzosa no funciona al 100%, ya que sólo el 60% de las ostras aceptan cultivar la perla artificial. Y del total producido, sólo el 2% o el 3% producen una perla de calidad tras tres o cuatro años de esfuerzo.

Como última curiosidad, otros moluscos lamelibranquios, como el mejillón perlífero, también pueden producir perlas que incluso fueron muy utilizadas durante mucho tiempo para piezas de las coronas de soberanos de toda Europa.

En nuestro mar mediterráneo, también contamos con un gran molusco, la perna, capaz de producir perlas de varios colores (rojas, negras, amarillas), pero según los especialistas, es muy raro encontrar actualmente pernas que produzcan perlas y, para colmo, parece que estas perlas se estropean rápidamente.

Actualmente, las perlas no tienen tanto valor monetario como en épocas pasadas, principalmente debido a que la mayoría de ellas son cultivadas, lo que las ha devaluado por aumento en la oferta.

Fuentes:



jueves, 1 de julio de 2010

Cazadores de mitos (IV): Los avestruces esconden la cabeza bajo tierra

jueves, 1 de julio de 2010
Seguro que lo habéis escuchado o visto principalmente en dibujos animados, ¿Por qué el avestruz esconde su cabeza debajo de la tierra como sistema para eludir el peligro? Este cobarde comportamiento ha pasado al mundo de las expresiones y decimos que alguien "esconde la cabeza como un avestruz bajo tierra" cuando no quiere hacer frente a una dificultad y prefiere ignorarla como cuando los niños se tapan los ojos para protegerse de algo que les da miedo.

Lo curioso es que aún queden avestruces en libertad, puesto que en esta posición son presa fácil de depredadores, que no tienen más que abalanzarse sobre su inmóvil y ciega presa.

La explicación a estos enigmas es sencilla:

Los avestruces NO esconden su cabeza bajo tierra.

Sí es cierto, que en situaciones de peligro, y para evitar ser vistos por sus atacantes, disimulan su estatura bajando el cuello a ras de suelo, pero no llegan a enterrar la cabeza, ya que eso sería firmar su sentencia de muerte, al no poder ver ni oír al animal que le pudiera atacar, además de lo que conllevaría quedarse sin oxígeno. Se han hecho estudios de varios años observando a grupos de avestruces y nunca se ha podido observar dicho comportamiento.

Los avestruces, además, no son inofensivos. Si se ven atacados, se defienden fuertemente con sus enormes patas, que pueden causar graves lesiones.

En otras ocasiones, puede dar esta impresión mientras atienden su nidada, que puede estar compuesta de hasta 20 huevos.

Nota lingüística: avestruz es voz masculina. En singular se dice "el/un avestruz" y en plural "los/unos avestruces". A menudo se comete el error de considerarla como femenina por influjo de la palabra ave.




viernes, 25 de junio de 2010

¿Los pajaros son inmunes a los cables de alta tensión?

viernes, 25 de junio de 2010
Es muy habitual encontrarse cables de alta tensión con decenas de pájaros sobre ellos descansando plácidamente. ¿Esto quiere decir que son inmunes a los cientos de miles de amperios que circulan por estos cables? Existen varias leyendas urbanas sobre los motivos de este hecho, las dos más extendidas son que no se electrocutan porque las almohadillas de sus patas son aislantes y la otra porque los cables de alta tensión en los que se apoyan están recubiertos de un material aislante.

Son eso, simplemente leyendas, ni las patas de los pájaros han evolucionado para ser capaces de aislar esa cantidad de corriente ni los cables tienen una cubierta de plástico como los de vuestras casas, ya que requeriría de una cubierta muy pesada que de poco serviría y podría provocar que se cayeran por el excesivo peso.

La explicación verdadera se basa únicamente en principios de electricidad, que como muchos no seréis expertos al igual que yo, intentaré explicarlo de una forma muy sencilla, sin entrar en mucho detalle técnico.

Para empezar, hay que mencionar que para que haya flujo de corriente debemos hacer contacto con dos puntos a diferente potencial. Un ejemplo doméstico para entenderlo es si pudieramos meter dos dedos en uno de los agujeros de un enchufe, nunca nos dará corriente porque no hay diferencia de potencial, mientras que si metemos un dedo en cada agujero...que cada uno que asuma sus consecuencias, ya que un dedo esta a 0V (polo pasivo) y el otro a 220V (polo activo) y los electrones cominezan a correr de un dedo al otro notando nosotros la corriente.

Aún encontrándose en el mismo potencial las dos patas del pájaro, centrémonos en el cable de alta tensión ya que la corriente es muchísimo mayor que la del enchufe doméstico, y el pajaro debería notar circular la corriente por él, pero la sensación que perciben es prácticamente nula por otro principio de electricidad: si los electrones de la corriente eléctrica se encuentran con una bifurcación del cable y los dos caminos posibles son idénticos, la mitad de los electrones pasan por un camino y la otra mitad por el otro. Pero si por un camino la corriente pasa el doble de bien que por el otro (tiene la mitad de resistencia), entonces pasará el doble de corriente por ese que por el otro (dos tercios por uno y un tercio por el otro).

Si un camino tiene un millon de veces mas resistencia que el otro, pasará un millón de veces menos corriente por él. Mira la siguiente imagen para ver los posibles caminos que puede elegir la corriente y, evidentemente, elige el camino B, ya que los pájaros no han sido diseñados para conducir corriente y tienen una resistencia muy elevada.


Ya hemos verificado que los pájaros no son superhéroes, y el problema llega cuando por accidente, hacen de conductor entre un cable y otro, por el roce de un ala por ejemplo. En este caso, los electrones no tienen elección y al haber diferencia de potencial circula la electricidad chamuscando a nuestros pequeños amigos.

Agradecimientos especiales a Miguel A.F. por proponernos este tema para ballesterizar.

Fuentes:



lunes, 14 de junio de 2010

Spain is different (I): Los leones del Congreso

lunes, 14 de junio de 2010
La curiosa historia de los leones del Congreso de los Diputados es un ejemplo claro para afianzar nuestra frase más internacional: Spain is different.

Todo comenzó en 1850, cuando se inauguró el edificio del Congreso de los Diputados. En el lugar donde hoy se encuentra los leones, se colocaron un par de grandes farolas que no fueron del agrado de los parlamentarios. Faltos de ideas, solicitaron los servicios de uno de los escultores de moda en la época, Ponciano Ponzano (Graciosos los padres), que además tenía fama de realizar trabajos rápidos y de calidad.
A Ponzano se le ocurrió la idea de colocar un par de leones, pero como España no se encontraba en esos momentos en un buen momento económico, decidieron que los leones debían ser de yeso y pintados con una pintura que simulara el bronce.
En 1851, se colocaron éstos leones con la ovación de todos, pero prácticamente un año después se encontraban en un estado deplorable. Tras los ataques de la prensa por el estado de las figuras, los políticos decidieron que había que reemplazarlos por unos leones fundidos en bronce de calidad, y se pusieron de nuevo en contacto con Ponzano, quien realizó un presupuesto excesivamente alto para las pretensiones del país.
Al romper las negociaciones con el escultor, decidieron poner dos leones en piedra, realizados por José Bellver. Fue otro fracaso, eran demasiado pequeños y más que leones parecían dos perros falderos cabreados. Los leones fueron vendidos.

Mientras que España seguía en decadencia, los políticos seguían discutiendo por los leones. Decidieron dejar el tema en manos del ejército, que se puso en contacto con una fundición de Sevilla. Éstos dijeron que era muy complicado, no tenían la maquinaria adecuada y que la única solución era fundirlos en París.
La reinsa Isabel II, recordando la invasión napoleónica unas décadas antes, no tenía a los franceses con muy buen recuerdo y dijo que sería una vergüenza para España que un símbolo fuera realizado en el extranjero, por lo que ordenó que se fundiera en Sevilla con la supervisión de...¡Ponzano!

Como no había dinero, decidieron fundir unos cañones incautados en la Guerra de Marruecos que se trajo España como trofeo de guerra.

Por fin en 1865, los leones, bautizados como Daoíz y Velarde, nuestros héroes del 2 de Mayo de 1808, fueron terminados y alabados incluso por la reina pero al ser trasladados a Madrid, un grupo de parlamentarios empezó a criticar el origen guerrero del bronce, argumentando que no podían representar al congreso dos figuras realizadas con material de guerra.

Se llegó a hablar incluso de su destrucción, pero en en 1872 dejaron el debate y se colocaron en el lugar que ocupan en la actualidad.

Cariñosamente, los castizos madrileños llamaron a los leones Benavides y Malospelos.

Lo dicho...¡Spain is different!

Gracias aduquenator por proponernos este tema para el Ballesterismo

Actualización:
Nos ha enviado Alfonso C.C. información interesante para ampliar la entrada:
Los moldes de los leones que custodian las puertas del Congreso de los Diputados ya están en Capitanía. Las dos piezas que sirvieron para darle cuerpo a los felinos de bronce que custodian la Cámara Baja de la madrileña Carrera de San Jerónimo llegaron el 17/11/2009 a Capitanía tras ser trasladados de la Fábrica de Artillería y fueron emplazados en su ubicación definitiva.

Fuentes:



domingo, 13 de junio de 2010

Guerra de sexos (I): Sin miedo a los mosquitos, pavor a las mosquitas

domingo, 13 de junio de 2010
Que levante la mano quien no haya sido picado alguna vez por estos molestos insectos que se alimentan de sangre de seres humanos y de otras especies animales.

Pues que sepáis que en este caso, ¡ellas son las culpables!

Sí, digo ellas porque el mosquito hembra es hematófago, es decir, se alimenta de sangre mientras que el macho, por el contrario, encuentra su alimento en el néctar de las flores y en los jugos de las plantas ya que es vegetariano. De este modo, los mosquitos machos no representan ninguna molestia para nosotros, salvo la de engendrar más mosquitos claro.

Al picar, las hembras insertan el extremo de su pico en el espesor de la piel buscando un pequeño vaso sanguíneo que le permita succionar la sangre. Para ello están dotados de un mecanismo sensible para detectar en qué lugares de la piel se encuentra la fuente de su alimento: el capilar sanguíneo. Para facilitar esta maniobra, su saliva volcada en el lugar de la lesión contiene productos químicos que actúan como anticoagulantes y de esta manera se le facilita la succión. También en su composición, la saliva posee componentes irritantes que producen hinchazón y prurito intenso lo cual sucede unos seis segundos después de iniciada la punción.

Para más preocupación nuestra, las hembras de mosquito viven mucho más tiempo que los machos (1 mes normalmente o incluso varios, hasta medio año) y además, los seres humanos somos sus mamiferos favoritos dado que nuestra piel es muy fina.

Por lo tanto, si nos encontramos frente a frente con un mosquito, podemos intentar averiguar si se trata de un macho o una hembra fijándonos en la forma de sus antenas. Si las antenas son mucho más grandes de lo habitual, más largas y más peludas, tenemos delante a nuestro mosquito macho. Piénsatelo antes de intentar aplastarlo, puesto que ahora ya sabes que él, nunca te ha picado ni lo hará. Por lo demás, tanto los machos como las hembras son muy parecidos, en tamaño, color y forma.

Como curiosidad, una emisora de radio de Montreal, la CIME-FM, es la primera emisora de radio del mundo que emite una frecuencia en su programación habitual que imita el sonido de los mosquitos macho. Con este sonido, consiguen hacer huir a las mosquitas que, una vez fecundadas, repelen a los machos.

Fuentes:



viernes, 11 de junio de 2010

El curioso caso de Slats: El primer león de la Metro Goldwyn Mayer

viernes, 11 de junio de 2010
Todos conocemos a la productora y distribuidora Metro Goldwyn Meyer, que a pesar de encontrarse en la actualidad en horas bajas, ha sido un referente en el cine desde su inauguración en 1922. Si os preguntan por algo característico de dicha productora, el 99% recordaréis el león, porque este animal ha sido su emblema y cabecera de todos los espectáculos que ha presentado.

Ahora bien, ¿Por qué se eligió un león como emblema? ¿Sabéis que la MGM ha tenido cinco leones hasta el día de hoy?

El emblema del león fue elegido por el director de publicidad de Goldwyn Pictures, Howard Dietz, que pensó en la cabeza de un león para simbolizar la fuerza dominante del estudio. La idea agradó al resto de ejecutivos. Años más tarde, Dietz confesó que realmente eligió al león en referencia y homenaje a la universidad de Columbia, donde había cursado estudios, y a una de las revistas del campus que llevaba en portada a un león.

De los cinco leones, me voy a centrar en el primero y más famoso de todos, que tuvo una vida de los más curiosa. Su nombre fue Slats.

Aunque a todos los leones de la MGM se les llamó popularmente Leo, su nombre real era Slats y nació en 1919. Trabajó para el estudio desde 1924 a 1928, y nunca llegó a rugir en pantalla, ya que vivió en la época del cine mudo. Recorrió durante 2 años los Estados Unidos promocionando los estudios y acudía al estreno de las películas en su propio vehículo, desde el cuál sus cuidadores firmaban los autógrafos.

Convivió muy de cerca con la mala suerte, o con la muy buena según se mire...El 21 de septiembre de 1927, un avión fletado por la Metro que se dirigía a un compromiso publicitario a Los Ángeles se estrelló en Arizona. En él se encontraba nuestro amigo Slats. No sólo salió ileso del accidente, sino que también sobrevivió a un terremooto, un incendio, dos accidentes ferroviarios y a una inundación en un barco. Para mas inri, el barco que lo trajo a EEUU estuvo a punto de naufragar. Se podría decir que era un poquito gafe.

Fue sustituido por en 1928 por Jackie, muy parecido físicamente, que tuvo el honor de emitir los primeros rugidos oidos por los espectadores.

El final de la vida de Slats también merece mencionarla. Su adiestrador, Volney Phifer, se lo llevó a su granja de Gillette, Nueva Jersey, dónde vivió ocho años hasta su muerte en 1936. Allí reposan sus restos, bajo un bloque de granito y un pino, que el propio Phifer plantó tras la muerte del animal. En 1994, los vecinos de Gillette iniciaron una campaña contra una empresa de camiones que pretendía construir un aparcamiento en el terreno donde se encuentra la tumba. Consiguieron su objetivo, y Slats sigue descansando en la granja donde paso los últimos años de su vida.

Fuentes:




 
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