martes, 9 de noviembre de 2010

La curiosa historia del "Cumpleaños Feliz"

martes, 9 de noviembre de 2010
Uno tiende a pensar que las canciones infantiles no son otra cosa que tradición oral de origen incierto, convertida en dominio público y, como consecuencia, creaciones exentas de todo reclamo propietario.

No es el caso de "Happy Birthday To You" ("Cumpleaños feliz"), considerada por el libro Guinness de récords la canción más popular del mundo, entonada en los más variados niveles de disonancia y en una multitud de lenguas en aniversarios de bebes, adultos y ancianos, incluida en cajas de música, teléfonos celulares y tarjetas de aniversario, llevada al espacio como uno de los testimonios de la cultura del planeta Tierra y memorablemente cantada por Marilyn Monroe el 19 de mayo de 1962 (78 días antes de su muerte) al presidente norteamericano John F. Kennedy, en una celebración multitudinaria en el Madison Square Garden.

El "Happy Birthday To You" no sólo tiene un origen comprobado, sino que además tiene dueño y copyright, y es objeto de una fascinante batalla legal por lo que podría representar unos 2.000.000 de dólares anuales en concepto de derechos de autor.

La historia comienza en 1893, cuando las hermanas Mildred y Patty Smith Hill, maestras jardineras de Kentucky, confeccionaron un libro titulado "Cuentos cantados para el jardín de infantes", que fue publicado por la editorial Clayton F. Summy Co., de Chicago.

La primera canción del libro se titulaba "Buenos días a todos", pero durante un cumpleaños del que las hermanas participaron, Patty sugirió cambiar la letra de la canción por "Happy Birthday To You", como una manera de homenajear a la niña que ese día celebraba su aniversario.

Esto es, en realidad, lo que se supone, porque no existe documentación que establezca que la letra de "Happy Birthday To You", de apenas cuatro líneas, sea efectivamente autoría de Patty Smith.

En marzo de 1924, un editor llamado Robert H. Coleman publicó una versión de "Buenos días a todos", que incorporaba la letra de "Happy Birthday" como alternativa. Con el advenimiento del cine y de la radio, la canción alcanzó una extraordinaria popularidad.

En 1931, fue incluida en el musical The Band Wagon, de George S. Kaufman y Howard Dietz, que protagonizaron Fred Astaire y su hermana, Adele, y dos años más tarde, cuando la Western Union lanzó su primer telegrama cantado, eligió "Happy Birthday To You" como su primera canción.

Fue, precisamente, en 1933, cuando Irving Berlin volvió a usar la canción en su comedia musical As Thousands Cheer (Mientras miles vitorean) que Jessica Hill, la tercera de las hermanas Hill, decidió emprender acciones legales.

Tras demostrar la similitud entre la canción original y "Happy Birthday To You", Jessica Hill logró que una corte la autorizara a registrar la nueva versión, que obtuvo un copyright en 1934.

La compañía Summy de Chicago publicó la canción en 1935. Según la legislación en vigor, los derechos debían expirar en 28 años, pero el acta del derecho de autor sancionada en 1976 los extendió hasta 2010. En 1998, a propósito de una disputa en torno de una canción de Sonny Bono, la Corte Suprema norteamericana añadió 20 años más al derecho de autor, lo que prolongó el copyright sobre "Happy Birthday To You" hasta 2030.

Algunos expertos, como Robert Brauneis, de la Universidad George Washington, argumentan que si bien los méritos para registrar una canción popular son válidos, en el caso de "Happy Birthday To You", los argumentos se ven anulados por la inexistencia de pruebas fehacientes acerca de quién escribió la letra de la canción.




sábado, 6 de noviembre de 2010

¿Por qué se dice "hace demasiado frío para que nieve"?

sábado, 6 de noviembre de 2010
Esta frase parece incoherente... ¿No tiene que hacer frío para que nieve? En efecto, para que se produzca una nevada, es imprescindible que haga frío, siempre que la definición de frío "se corresponda con la que usan la mayoría de los pueblos que viven en latitudes medias de la Tierra. 

El problema radica en que la atmósfera debe albergar humedad para producir nieve, y el aire gélido contiene muy poca humedad. En cuanto la temperatura a ras de suelo desciende por debajo de unos 25º C bajo cero, las precipitaciones de nieve se tornan muy improbables en casi todos los lugares. De hecho hay una temperatura, próxima a los 40º C bajo cero, a partir de la cual (hacia abajo) ya no se produce ninguna nevada.


Cuanto más caliente está el aire, más agua es capaz de retener. Por eso, cuando viene una corriente de aire que ha pasado sobre un mar caliente, llega cargada de agua y al enfriarse en el continente se producen fuertes lluvias.

Por contra, si el aire está muy frío apenas puede soportar vapor de agua y es muy seco. Por eso, los lugares más secos del planeta son los próximos a los polos. No deja de ser sorprendente: el suelo es de agua, pero el aire es muy seco. Muy seco. 

Como consecuencia, si miramos una tabla de precipitaciones en distintos lugares del mundo observaremos que las precipitaciones en el Ártico y en el Antártico, en sus respectivos inviernos, son muy escasas.

Imagen: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Windbuchencom.jpg



miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los verdaderos chivos expiatorios

miércoles, 3 de noviembre de 2010
Seguro que hemos escuchado varias veces esta expresión popular que ha adquirido para nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el  responsable de tal falta. Hoy os contaremos la verdadera historia de los chivos expiatorios para que entendamos mejor este dicho popular.


En el capítulo 16 del libro de Levítico, Dios instruyó a Moisés y a Aarón cómo seleccionar dos corderos cada año para una ofrenda. Uno de ellos debía usarse como una ofrenda por el pecado para expiar los pecados y las transgresiones del pueblo. Una vez que hubiesen matado al cordero, debían rociar su sangre sobre el propiciatorio del Arca del Pacto, donde Dios vería la sangre de la ofrenda por el pecado y tendría Misericordia el pueblo y les perdonaría sus pecados. A continuación el sumo sacerdote pondría sus manos sobre el segundo cordero, al que se le permitiría vivir, y confesaría los pecados del pueblo colocándolos sobre la cabeza del cordero, que a partir de ese momento cargaría con la culpa por todas las transgresiones del pueblo y sería dejado en libertad en el desierto. A este cordero se le conocía como el chivo expiatorio.

La historia judía ha dejado constancia de que era una costumbre corriente atar un pedazo de tela roja al chivo expiatorio, que representaba el pecado del pueblo por el cual se hacía expiación por medio de la sangre roja sobre el propiciatorio. De acuerdo con los Talmuds judíos esta tela roja acabaría por volverse blanca, lo cual era una señal de la aceptación de la ofrenda por parte de Dios.

Existe una asombrosa referencia en los Talmuds que verifica que después de que Jesús fuese crucificado, Dios dejó de aceptar la ofrenda por el pecado y el chivo expiatorio ofrecido por los sumo sacerdotes.

Fuente: http://www.biblehistory.net



martes, 2 de noviembre de 2010

¿Por qué los perros orinan en las ruedas de los coches?

martes, 2 de noviembre de 2010
No suele fallar, sacamos a un perro a la calle, se acerca a la acera y en cuanto ve un automóvil no puede evitar olisquearlo para acto seguido dejar su rastro, ¿a qué se debe este curiosos comportamiento?

Es más sencillo de lo que creemos. Lo primero que debemos de tener claro es que los neumáticos cuando salen de la fábrica no tienen ningún tipo de compuesto ni olor especial que pueda atraer a ningún perro, pero el fin para lo que están fabricados es la principal característica por la que son tan especiales, la movilidad.

No es necesario que un perro haya dejado su rastro sobre ellos para que en cualquier trayecto pueda impregnarse de olores que va recogiendo de aceras, carreteras, caminos, etc. Un automóvil recorre miles y miles de kilómetros a lo largo de su vida, y esto representa también miles y miles de "territorios" donde los perros intentan hacerse notar. Cuantos más olores perciban en un lugar, más ganas tienen de marcar su territorio, y por lo tanto, los neumáticos son un paraiso de olores donde poder advertir con su orina, ¡Aquí estoy yo!

Según estaba leyendo la explicación me ha recordado al proceso de polinización que hacen las abejas "sin querer", llevando el polen desde unas plantas a otras contribuyendo enormemente a la reproducción de éstas. Si comparamos, el polen sería la propia orina y las abejas serían los neumáticos de los coches, que, aunque en este caso no reciban nada a cambio, contribuyen también a que un nuevo macho dominante pueda marcar su territorio sobre ellos y que, aunque nunca lo sepa, este rastro pueda olerse a cientos o miles de kilómetros.

Muchísimas gracias Mangalán por esta nueva y curiosa aportación al ballesterismo.



 
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