martes, 23 de noviembre de 2010

¿Por qué en tus cremalleras aparecen las siglas YKK?

martes, 23 de noviembre de 2010
Al igual que con el post de ¿Por qué las prendas de hombres y mujeres se abotonan en lados opuestos? he ido corriendo al armario para cerciorarme de esta nueva curiosidad y el resultado ha sido sorprendente, salvo una chaqueta y un pantalón que no tenía nada escrito, en el resto de prendas con cremallera han aparecido esas tres letras que hasta hoy eran prácticamente invisibles, YKK

¿Qué significan y a qué o quién se debe?

YKK son las siglas de la compañia japonesa Yoshida Kogyo Kabushililaisha, fundada en 1934 por Tadao Yoshida. A mediados de la década de los 90 cambiaron definitivamente el nombre por el que hoy nos atañe, YKK Co, mucho más fácil de recordar.

En la actualidad supone alrededor del 90% del total de la producción mundial de cremalleras, está compuesta por 80 empresas repartidas en 206 instalaciones a lo largo de 52 países en todo el mundo (En España tenemos 2 fábricas, una en Barcelona y otra en Tarragona). En el ámbito de las cremalleras, YKK hace de todo, desde el teñido de tela alrededor de la cremallera hasta la manipulación del bronce y otros materiales con el que se fabrican posteriormente los dispositivos. 

No sólo se encarga de los materiales, sino que además, también fabrica sus propias máquinas para fabricar las cremalleras, por lo que todo queda en casa y no tiene que dar cuentas a nadie.

El objetivo de Tadao Yoshida era conseguir cremalleras de gran duración que superaran el tiempo de vida útil de la prenda en la que iban, ya que así se beneficiaban tanto los productores como los usuarios. De este modo, Yoshida Kogyo Kabushikikaisha se ha convertido en una empresa de referencia con un alto índice de fidelidad por parte de los fabricantes de todos aquellos productos que requieren de cremalleras.




jueves, 18 de noviembre de 2010

La cómoda pero triste vida de los zánganos

jueves, 18 de noviembre de 2010
Por si alguien tenía alguna duda, hablamos de zánganos como insectos, y no del otro significado de la palabra como persona vaga o perezosa, que también pueden tener una vida muy cómoda pero que seguramente no acabe tan tristemente como la de estos singulares animales. Empecemos...

Resulta que en las mejores colmenas podemos encontrarnos en promedio de 400 a 500 abejas machos, zánganos, que no trabajan y que son alimentados con la miel de la colmena. Éstos no contribuyen en nada a la colmena, más bien estorban, comiéndose las provisiones y defecando en el interior, para que sean las pobres abejas obreras las encargadas de limpiar.

Su objetivo en la vida: Fecundar a la reina, pero no es tarea fácil ni mucho menos. En primer lugar, la reina nunca es fecundada dentro de la colmena, debe ser al aire libre, en pleno vuelo y el día que ella elija: suele ser un día soleado, por la mañana. Cada día, salen hordas de zánganos en su diaria búsqueda por una reina, de su colmena, o vecinas.

Por fin llega el día, cuando la reina está decidida, sale y entra varias veces hasta memorizar el lugar donde se encuentra la colmena. Cuando lo tiene claro, alza el vuelo, perfectamente vertical y, muy pronto, varios miles de zánganos de diferentes colmenas próximas, se juntan y comienzan a seguirla. Mientras suben,  algunos van quedando rezagados y desaparecen, son cada vez más los que renuncian, fatigados y al final sólo quedan unos pocos; finalmente, la reina ya un poco cansada es atrapada por el más resistente de ellos, quien la abraza y la penetra durante un minuto, en un baile espiral y ascendente, a una altura mayor que la de las aves para no ser molestada o para que no ocurra ningún imprevisto.

Hasta aquí tiene buena pinta la historia, pero comienza el declive...

Un minuto pegado a la reina y el abdomen del macho ¡se entreabre!. El zángano, muerto en pleno éxtasis, cae desde las alturas. La explicación fisiológica de este trágico final es que el órgano reproductor del macho está diseñado para penetrar a la hembra únicamente volando, y por lo tanto es imprescindible que en su vuelo dilate completamente sus dos sacos tráqueos. Esas dos grandes vejigas se llenan de aire y hacen presión sobre las partes bajas del abdomen, permitiendo la energización del órgano pero a un precio demasiado alto.

La reina vuelve a la colmena, con parte del aparato masculino incrustado y parte de las entrañas del zángano. Se detiene en el umbral comenzando a deshacerse de lo que quedó del macho.

Ya no suena tan bien la vida del zángano, ¿verdad? Pero las desgracias no han hecho más que comenzar...

Algo raro ocurre a los pocos días de fecundada la reina, revolotea un aire asesino por las colmenas y comienza la matanza de zánganos en las colmenas más prósperas. Ese día las obreras no salen a trabajar sino que preparan sus aguijones para la matanza; grupos de tres o cuatro obreras atacan a cada zángano, le clavan sus aguijones envenenados, les cortan las alas, les fracturan las patas,… los pobres zánganos, desprovistos de aguijón, resisten, tratan de agruparse o simplemente huyen. Los cadáveres de los zánganos son retirados de la colmena, los zánganos todavía vivos, agrupados dentro, son vigilados por las guardianas que les impiden cualquier movimiento por lo que pronto perecen de hambre, los que salieron de la colmena vuelven al atardecer encontrándose con una barrera infranqueable de abejas guardianas en el umbral; a la mañana siguiente, la mayoría de los zánganos que esperó en el umbral están muertos.

A veces la naturaleza se comporta de una manera extraña; de los 400 zánganos que en promedio tienen las colmenas, solamente uno será en cierto modo útil; lo extraño es que la naturaleza sea pródiga con esos seres tan perezosos y bien alimentados: les ha dado casi el doble de ojos que a las obreras, y casi siete veces más cavidades olfativas en sus antenas; sin embargo, los ha castigado al no otorgarles un aguijón. Aquellas ventajas comparativas no le sirven de nada puesto que no salen a recolectar y más bien se alimentan de la miel de la colmena.



lunes, 15 de noviembre de 2010

El curioso sistema de repartición de escaños español

lunes, 15 de noviembre de 2010
La mayoría de las personas saben que el Congreso de los Diputados se encuentra en Madrid y está compuesto en la actualidad por 350 diputados que ejercen una función legistlativa y política pero poca gente entiende realmente el sistema de repartición de escaños por el que los políticos de las diferentes provincias españolas llegan a la cámara baja. Hoy intentaremos explicarlo de una forma sencilla con datos y un ejemplo muy esclarecedor.

Antes de empezar, hay que mencionar que la Constitución Española de 1978 cuantifica, en su artículo 68.1, el número de diputados en un mínimo de 300 y un máximo de 400, pero este artículo fue regulado en la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General en su artículo 162.1, estableciendo en 350 el número total de diputados.

Pues bien, metiéndonos en faena, lo primero que tenemos que saber es que los escaños se reparten por demarcaciones o circunscripciones. No se reparten los 350 escaños según los votos totales sino que se reparten los escaños de cada demarcación según los votos de esa demarcación y luego se suman los escaños de todas las demarcaciones.

A cada provincia le corresponde un mínimo inicial de dos Diputados, excepto las poblaciones de Ceuta y Melilla, que están representadas cada una de ellas por un Diputado.

Los doscientos cuarenta y ocho Diputados restantes se distribuyen entre las provincias en proporción a su población, conforme al siguiente procedimiento:

1. Se obtiene una cuota de reparto resultante de dividir por doscientos cuarenta y ocho la cifra total de la población de derecho de las provincias peninsulares e insulares.
2. Se adjudican a cada provincia tantos Diputados como resulten, en números enteros, de dividir la población de derecho provincial por la cuota de reparto.
3. Los Diputados restantes se distribuyen asignando uno a cada una de las provincias cuyo cociente, obtenido conforme al apartado anterior, tenga una fracción decimal mayor.

Una vez que sabemos cuantos escaños le corresponden a cada provincia vamos a ver como se reparten entre las diferentes candidaturas, según el Artículo ciento sesenta y tres, del Titulo II, Capítulo III de la Ley Orgánica mencionada anteriormente.

1. No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3% de los votos válidos emitidos en la circunscripción.
2. Se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos por las restantes candidaturas.
3. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etcétera, hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción, formándose un cuadro similar al que aparece en el ejemplo práctico. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores en el cuadro, atendiendo a un orden decreciente.

Y aquí viene el ejemplo práctico que nos sacará de dudas: Imaginaros 480.000 votos válidos emitidos en una circunscripción que elija ocho Diputados.Votación repartida entre seis candidaturas

A: 168000 votos; B: 104000; C: 72000; D: 64000; E: 40000; F: 32000

Aplicando la regla 1, no podemos desprendernos de ninguna candidatura ya que las 6 superan los 14400 votos (el 3% de los votos totales).
Siguiendo las reglas 2 y 3 obtendríamos la siguiente tabla:


Al tratarse de 8 escaños, hemos señalado en rojo las 8 cantidades mayores del cuadro para conseguir la repartición final de Diputados, por lo que en dicha demarcación, la candidatura A conseguiría 4 escaños, la B tendría 2 escaños y las candidaturas C y D se conformarían con 1 escaño cada una, dejando a las otras 2 sin representación alguna.

¿Repartición justa? Juzguen ustedes...

Fuentes:



sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Por qué hablamos de "izquierda" o "derecha" en política?

sábado, 13 de noviembre de 2010
En 1788 Francia tenía una enorme deuda nacional y demasiados privilegiados, que de manera injusta pagaban pocos impuestos. Esto causó tal convulsión, que el rey Luis XVI convocó a una asamblea de un cuerpo de representantes nacionales, que no se había reunido desde 1614: los Estados Generales.

Constaba de 300 representantes del Primer Estado (el clero), 300 del Segundo Estado (la nobleza) y 600 del Tercer Estado (los comunes). Cuando la asamblea se reunió en Versalles, en mayo de 1789, prevalecía la costumbre de situar a los invitados de honor a la derecha del anfitrión. La nobleza y el clero se sentaban a la derecha del rey y los comunes a su izquierda. En junio de 1789, el rey dio a los Estados el reconocimiento de la Asamblea Nacional. En la nueva asamblea, los miembros más radicales se sentaban a la izquierda de la tribuna del orador y los menos fervientes a su derecha.

Imagen de la pintura de J. L. David en la que se recoge la escena del juramento de la Asamblea Nacional de 1789


Hablar de "izquierda" y "derecha" se convirtió en una rápida descripción para las distintas facciones en la política francesa. A pesar de los problemas políticos y sociales, Francia era el centro cultural e intelectual indiscutible de Europa, y tales términos se popularizaron en muchos países para designar a los radicales y a los conservadores, respectivamente. Estos términos aún se usan, en ocasiones veladamente. Mientras que el "ala izquierda" describía a gente con ideas socialistas o comunistas, los acendrados comunistas en la otrora Unión Soviética solían ser descritos como el "ala derecha", porque expresaban su apoyo a un nuevo orden común, conservador y de visión política reaccionaria.




 
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