domingo, 4 de julio de 2010

El indemostrable motivo de los bostezos y su contagio

domingo, 4 de julio de 2010
A día de hoy, ningún científico ha descubierto todavía las causas exactas de este fenómeno tan curioso, el bostezo. Eso sí, hay diversas teorías encontradas acerca de las razones que desencadenan súbitamente esa característica abertura de boca acompañada de una inspiración seguida de un corta espircación.

La tesis más comunmente aceptada dibuja el siguiente proceso: un reflejo provocaría el bostezo cuando el cuerpo necesita un aporte de oxígeno, sobre todo en algunos momentos del día, cuando la fatiga o el aburrimiento reducen el ritmo de la respiración y el monóxido de carbono se acumula en la sangre. Explicación puramente fisiológica con la que muchos no están de acuerdo, como por ejemplo Robert Provine, de la universidad de Maryland, que demostró en un experimento que dos personas reunidas en la misma habitación bostezaban con la misma frecuencia, incluso cuando estaban alimentadas artificialmente con oxígeno.

Otros experimentos han demostrado también que el 55% de las personas que ven un clip de minutos que contiene una serie de treinta bostezos... se pone a bostezar. Ese porcentaje baja al 21% cuando, en las mismas condiciones, se proyecta otro clip con un hombre que se ríe treinta veces. Por esta misma razón, los investigadores han observado que los ciegos bostezan si se les hace escuchar una cinta con bostezos y que algunas personas no pueden evitar ese reflejo cuando leen un texto sobre bostezos (los que acabéis de bostezar ahora podéis dar fe de lo dicho, y no por aburrimiento, espero...).

Queda un tercer grupo de especialistas que se inclinan por una tesis curiosa, la de la evolución. Para ellos, en los estudios anteriores se ha minimizado una característica esencial del bostezo: el hecho de que este acto deja muy al descubierto los dientes. Conclusión: que el bostezo sería ante todo una actitud agresiva que se iría transformado posteriormente en señal social destinada a llamar la atención a sus semejantes. Pero dentro de esta tendencia evolucionista, no deja de haber falsas razones. Subrayemos para terminar que todos los vertebrados bostezan, desde el primate hasta el elefante, pasando por los pájaros, lo cual complica las cosas y pone en cuestión algunos de los experimentos explicados anteriormente.

En fin, que no puede ser tan difícil encontrar la verdadera causa de este misterioso acto reflejo, y que, en cuanto un científico avispado de con ella, un servidor será de los primeros que os lo haga saber.



1 comentarios:

MsConcu dijo...

Buenísimo!!! Y te juro que he bostezado varias veces al leerlo y no ha sido de aburrimiento!
Simplemente con ver la foto del pequeñajo me entran ganas de bostezar!!! ;P

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